Los senadores de oposición que forman parte de la Comisión de Hacienda del Senado expresaron sus preocupaciones respecto al avance de la tramitación de la megarreforma del gobierno, en una reunión que se llevó a cabo en la sede del ex Congreso en Santiago. La sesión, que se extendió por siete horas, permitió discutir las indicaciones propuestas tanto por el gobierno como por diversos legisladores, pero dejó en evidencia las diferencias entre las partes. La importancia de estos debates radica no solo en la cantidad de tiempo invertido, sino también en los efectos potenciales que estas reformas pueden tener en la estructura tributaria del país.
Durante la jornada, la senadora y presidenta del Partido Socialista, Paulina Vodanovic, cuestionó directamente las afirmaciones del senador Rojo Edwards sobre la reducción del impuesto corporativo al 23%. Vodanovic acusó a Edwards de presentar como un gesto propuestas que en realidad no habían sido discutidas y reafirmó su oposición a cualquier rebaja del impuesto sin compensaciones adecuadas. Esto destaca una postura clara de la oposición que busca mantener un equilibrio en el sistema tributario, advirtiendo que rebajas impositivas deben estar acompañadas de medidas que garanticen la sostenibilidad del financiamiento municipal.
La senadora Daniella Cicardini también dejó entrever su descontento, subrayando la falta de confianza generada por el ministro Quiroz tras desvelar que había manipulado cifras en base a un supuesto acuerdo con senadores del PPD. Su comentario sugiere un clima de desconfianza hacia el gobierno y la necesidad de una mayor transparencia en los procesos de negociación. Este tipo de irregularidades puede afectar no solo los resultados legislativos, sino también la percepción pública de la gestión ministerial.
Desde el Frente Amplio, el senador Diego Ibáñez criticó la forma en que se ha llevado a cabo la aprobación de la reforma, acusando a la administración de actuar de manera irresponsable al improvisar en la presentación de cifras del impuesto corporativo. A su juicio, la falta de consideración hacia las preocupaciones de los alcaldes, incluso aquellos que pertenecen al mismo bloque político del gobierno, refleja una falta de diálogo y un fuerte enfoque en mantener la agenda gubernamental por encima de las opiniones disidentes. Ibáñez subrayó que esto podría generar un descontento considerable entre las autoridades locales.
El rechazo de una norma que pretendía limitar los beneficios fiscales para ministros y parlamentarios, defendida por Quiroz, también fue motivo de controversia durante la sesión. Esto parece resaltar una tensión entre las promesas de apertura y libertad que el gobierno propone y las preocupaciones legítimas del legislativo sobre la equidad fiscal. Mientras el ministro argumenta a favor de promover la libertad de elección en la distribución de beneficios, los senadores de oposición advierten sobre la injusticia que podría generar un sistema que no considera las diferencias inherentes entre los contribuyentes. Este debate pone de manifiesto el delicado equilibrio que debe mantener un gobierno al implementar reformas significativas.










