Harrison Ford, el icónico actor conocido por su papel como Indiana Jones, ha logrado mantenerse en una forma impresionante a la edad de 84 años. Su apariencia en películas recientes, como ‘La llamada de lo salvaje’ y ‘Indiana Jones y el dial del destino’, revela que el tiempo no ha pasado en vano para él. Con proyectos en su currículum que requieren un alto nivel de energía y resistencia, pocas personas pueden igualar su capacidad para realizar acrobacias y escenas de acción a esta edad. Desde que comenzó su carrera, Ford ha sido un símbolo de acción y aventura, y ahora parece que ha encontrado el secreto para seguir brillando en la pantalla, a pesar de su avanzada edad.
Uno de los secretos detrás de la salud de Ford radica en sus rigurosos hábitos de ejercicio, que son supervisionados por su entrenador personal Jamie Milnes. Ford realiza un entrenamiento de fuerza distribuido en bloques de dos días, conocido como el método _push-pull-pierna_, que incluye un enfoque meticuloso en el volumen de repeticiones en lugar de solo el peso levantado. Este método no solo ayuda a Ford a mantener su fuerza, sino que también disminuye el riesgo de lesiones, un aspecto crucial a considerar a medida que la edad avanza.
La rutina de entrenamiento incluye diferentes grupos musculares que se trabajan en distintos días: los lunes y jueves se enfocan en el pecho y tríceps, mientras que los martes y viernes se centran en la espalda y bíceps. Los miércoles y sábados están reservados para hombros y piernas, lo que permite una recuperación adecuada entre sesiones.
El entrenamiento físico de Harrison no se limita a la fuerza. Jake Steinfeld, otro de sus entrenadores, enfatiza la importancia de fortalecer el _core_ y la tonificación integral del cuerpo, combinando mancuernas y balones medicinales en su régimen. Esta metodología no solo potencia su fuerza física, sino que también asegura que Ford mantenga movilidad y flexibilidad, factores esenciales para alguien que a menudo realiza sus propias escenas de acción. Ford mismo ha mencionado la importancia de mantenerse activo, asegurando que su rutina, que incluye tenis, gimnasio y ciclismo, está diseñada específicamente para prevenir lesiones. «Soy un viejales y necesito protegerme», comenta el actor, lo que subraya su enfoque pragmático sobre la salud.
Además del ejercicio, Ford ha adoptado un cambio drástico en su dieta. En un segmento de ‘The Ellen DeGeneres Show’, el actor reveló que ha dejado de lado la carne y los lácteos, enfocándose principalmente en verduras y pescado. Esta decisión se basa en su deseo de mejorar su salud personal y también en su compromiso hacia el medioambiente. «Es muy aburrido», bromea Ford, al tiempo que insiste en que está convencido de que lo que consume no solo afecta su bienestar, sino que también tiene un impacto en el planeta. Este cambio es un testimonio de su voluntad de adaptarse y cuidar su salud en el largo plazo.
Con estos tres pilares —ejercicio físico riguroso, un enfoque en la tonificación del cuerpo y una dieta mayormente basada en vegetales— es claro que Harrison Ford ha encontrado la fórmula para mantenerse en forma y saludable incluso a sus 84 años. La combinación de un entrenamiento meticuloso con un compromiso serio hacia una dieta limpia sugiere que el actor aún tiene mucho por ofrecer, tanto en su carrera cinematográfica como en su vida personal. Las puertas de la aventura siguen abiertas para él y, con suerte, nos seguirá sorprendiendo en la pantalla durante muchos años más.










