El Senado de Chile rechazó este martes (16.11.2021) la acusación constitucional enviada por los diputados para destituir al presidente Sebastián Piñera por el caso de la venta de una minera en 2010, que según los «Papeles de Pandora» se produjo en un paraíso fiscal, y el mandatario seguirá así en su cargo.

Con 24 votos a favor, 18 en contra y una abstención, los promotores de la acusación o juicio político, todos parlamentarios de la oposición, no consiguieron la mayoría necesaria de 29 votos para destituir al mandatario.

«La defensa ha sido contundente en desvirtuar cada uno de los hechos que están establecidos en las causales de este juicio político», dijo el senador oficialista Francisco Chahuán.

El presidente fue acusado de atentar contra el principio de probidad y el derecho a vivir en un medioambiente libre de contaminación y haber comprometido el honor de la nación, tras conocerse los términos en los que se vendió la minera Dominga por parte de una empresa de sus hijos en 2010, revelados por el trabajo del Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ), en un caso conocido como «Papeles de Pandora».

La acusación había sido aprobada en la Cámara de Diputados la semana anterior, en una maratónica sesión que se alargó por casi 24 horas.

En el Palacio de La Moneda, sede del Ejecutivo, se escucharon aplausos cuando matemáticamente los senadores oficialistas sumaron los apoyos suficientes para el rechazo de la acusación pese a que restaban aún una decena de legisladores por argumentar su voto.  

Segundo intento de destitución

Este es el segundo intento de destitución del presidente de Chile, que asumió en marzo de 2018, y que tras la crisis social de 2019 no logró recuperarse ante uno de los periodos más difíciles en 31 años de democracia.

En esta ocasión la oposición había conseguido sortear el primer trámite legislativo en la Cámara de Diputados en una extenuante sesión en la que alcanzaron los votos justos para aprobarla.
Según la investigación de los medios chilenos CIPER y LaBot, incluidos en los «Papeles de Pandora», los hijos de Piñera vendieron la minera Dominga al empresario Carlos Alberto Delano -íntimo amigo del presidente- por 152 millones de dólares.

La operación, que tuvo lugar durante el primer gobierno de Piñera (2010-2014), se realizó en su mayoría en Islas Vírgenes.

El pago se tenía que hacer en tres cuotas. Una polémica cláusula supeditaba el último pago a «que no se estableciese un área de protección ambiental sobre la zona de operaciones de la minera, como reclamaban grupos ambientalistas».

Una vez que Piñera asumió el poder, esa área, que abarca un verdadero tesoro natural a orillas del Pacífico, no fue considerada como zona de protección recomendada por su antecesora Michelle Bachelet (2006-2010).