El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, no escatimó en elogios hacia Bernardo Fontaine, quien ha sido designado como el nuevo presidente del directorio de Codelco por parte del gobierno. Durante una reciente sesión en el Congreso en la que se discute la tramitación de la megarreforma, Quiroz subrayó que la llegada de Fontaine a la cabeza del mayor productor de cobre del mundo representa una oportunidad para aplicar «experiencia empresarial» y «pensamiento estratégico» en la gestión de la cuprífera estatal. El ministro manifestó su optimismo sobre las futuras conversaciones que mantendrá con Fontaine en torno a los retos que enfrentará la compañía.
A pesar de sus elogios, Quiroz no pasó por alto los desafíos inminentes que tocará enfrentar a Fontaine en Codelco, especialmente a raíz de una auditoría en curso que está poniendo bajo la lupa diversos aspectos de la producción y la gestión económica. El ministro recordó que el nuevo liderazgo llega en un contexto complicado, señalando que las cifras de producción actuales son motivo de preocupación y crítica a la gestión anterior encabezada por Máximo Pacheco. «Bernardo Fontaine tiene numerosas dificultades que deberá asumir, comenzando por un desempeño económico que nos deja mucho que desear», manifestó Quiroz.
Esta no es la primera ocasión en que el gobierno pone en tela de juicio el liderazgo de Pacheco. Durante una reciente junta de accionistas de Codelco, el ex presidente defendió su gestión alegando que la empresa no está en crisis, lo que generó un nuevo roce con el jefe de Hacienda, quien no dudó en cuestionar la percepción optimista del directorio. En este contexto, Quiroz insistió en que es fundamental que los directivos de Codelco tengan autocrítica respecto a su desempeño y no se limiten a autoelogiarse.
El episodio alcanzó su punto más álgido cuando Quiroz interrogó a los directores de Codelco sobre la aparente falta de críticas hacia la administración saliente, preguntando retóricamente: «¿No hay ninguna crítica? ¿La administración no se hace ninguna crítica de nada, comparte este autoelogio completamente el directorio?». Esta declaración pareció dejar en evidencia la tensión existente entre el gobierno y la dirección anterior, lo que subraya la urgencia de un cambio en la gestión de la compañía.
Frente a las acusaciones y la presión política, Máximo Pacheco respondió alegando que, aunque a veces se establecen metas ambiciosas, estas no siempre reflejan los riesgos y dificultades que hay que enfrentar en el sector de la minería. Esta defensa llega en un momento en que la transición de liderazgo hacia Fontaine está generando expectativa sobre cómo se enfrentará la situación actual en Codelco y cuáles serán las medidas que se adoptarán para revertir la tendencia negativa en la producción y el desempeño económico de la empresa.









