La actriz chilena Paulina Urrutia ha regresado a la actuación con un papel significativo en la nueva película «El Deshielo» de Manuela Martelli, seleccionada para representar a Chile en los próximos Premios Oscar. En una emotiva entrevista con **Culto**, Urrutia compartió su experiencia única de filmar mientras enfrentaba un tratamiento para el cáncer. A pesar de las dificultades, la actriz describe este regreso como un verdadero regalo: “Fue muy emocionante”, afirmó, recordando cómo la oportunidad de trabajar en la película surgió inesperadamente y sin que ella estuviera inicialmente contemplada para el rol.
La historia de «El Deshielo» se centra en Techa, interpretada por Urrutia, una mujer con una personalidad fuerte y decidida, quien se convierte en un pilar en la vida de su nieta Inés, en medio de la tensión provocada por la llegada de esquiadores alemanes y la desaparición de una joven. En la filmación, Urrutia pudo redescubrir su propia historia, ya que esta obra la llevó a reflexionar sobre su juventud y sobre la figura maternal que había en su vida. «Fue volver a mi época», expresó, subrayando la conexión emocional que este papel le permitió explorar.
Martelli, mientras tanto, ha comparado las dificultades de hacer «El Deshielo» a la legendaria producción de Werner Herzog, «Fitzcarraldo», debido a los retos enfrentados durante el rodaje. Las condiciones climáticas adversas y la presión de trabajar con un elenco diverso complicaron la producción, lo que resalta la valentía de Urrutia al retomar su carrera a pesar de su enfermedad. Reconoció que su participación en este filme fue una experiencia que le permitió no solo actuar, sino también hacer frente a sus propios retos personales.
A medida que Urrutia ha ido dejando atrás las sombras de su enfermedad, se ha volcado en la promoción de «El Deshielo», participando en funciones especiales y eventos de conversación. Su entusiasmo se palpó recientemente cuando se enteró de que la película había sido seleccionada para competir por el Oscar, lo que representa tanto un reconocimiento a su esfuerzo como un impulso para seguir adelante con nuevos proyectos. Esto resuena especialmente con Urrutia, quien ya había vivido la experiencia de la nominación con «La memoria infinita», explorando la importancia de las historias personales en el cine.
Reflexionando sobre el contexto social que envuelve a «El Deshielo», Urrutia destacó la necesidad de mirar hacia el pasado con una perspectiva crítica, especialmente respecto a las lecciones aprendidas tras la dictadura en Chile. Su papel en la película no solo refleja una época pasada, sino que actúa como un vehículo para revivir la esperanza y los desafíos que enfrentó su generación. La conexión entre la historia personal y la narrativa cinematográfica es lo que, para Urrutia, hace que este proyecto tenga un significado profundo, tanto en el ámbito artístico como emocional.










