Gratiferias: espacios gratuitos donde reina la colaboración

Se trata de un espacio donde no existe en trueque ni el dinero, y es posible ofrecer objetos, servicios o conocimientos. La iniciativa fue destacada por la revista Time.

Gratiferia

 En la actualidad es difícil encontrar algo que sea gratuito. Normalmente, las cosas tienen un precio en dinero y, si no es el caso, su valor puede ser equivalente a otro producto que, eventualmente, se puede intercambiar.

 Sin embargo, este paradigma es el que intentan combatir las “Gratiferias”, que, tal como su nombre lo indica, son ferias donde todo lo que se ofrece es totalmente gratuito.

El innovador concepto surgió en el año 2010 en Argentina, y rápidamente la idea fue tomando fuerza y difundiéndose por otros países.

Sus creadores afirman que la intención detrás de las gratiferias es despojarse de los bienes materiales que ya no se ocupan, sin necesidad de que circule dinero o exista el trueque.

“La idea es que no todas las cosas tengan un valor monetario. En las gratiferias uno puede aportar con lo que tenga, desde algún objeto que no se ocupe en la casa y pueda servir a alguien más, hasta algún servicio, un conocimiento o un simple abrazo. La consigna es que todo sea gratuito y no medien ni el dinero ni el truque”, afirma Ana Fuentes, una de las organizadoras en Chile.

 Las gratiferias se definen a sí mismas como espacios donde reina el consumo colaborativo y, según una publicación de la revista Time, representan una de las 10 ideas que cambiarán el mundo.

Estas actividades normalmente se realizan en las plazas públicas o parques de distintas ciudades. Quienes deseen participar, sólo deben llevar sus regalos el día y hora de la convocatoria e instalarse con un paño o cartel.

“Hay que entender que ésta es una forma alternativa para poder generar un nuevo modo económico, por así decirlo. Las personas que no tengan nada para aportar, también pueden asistir. Nunca es necesario llevar algo a cambio, sólo revisar lo que se ofrece, y si algo te sirve, te lo llevas sin problemas”, agrega Fuentes.

Si bien estas actividades se realizan en Chile desde el año 2012, sus organizadores coinciden en que la mayor difusión en los medios de comunicación ha hecho que las personas acudan más a estas instancias.

En Santiago, algunas de las gratiferias se realizan en la Plaza de Ñuñoa, el Parque de los Reyes, Parque Almagro, Parque Bustamante, entre otros espacios. También hay varias organizaciones de este tipo en regiones.

Habitualmente, las invitaciones y organizaciones se realizan a través de Facebook, por lo que es conveniente estar atentos a esta red social.

Por el mes de febrero, las gratiferias estarán suspendidas en la capital, pero se retomarán desde marzo en las distintas zonas de Santiago. Sólo hay estar revisando el Fanpage: Gratiferias en Chile.

“A algunas de estas ferias gratuitas han llegado hasta 300 personas entre quienes ofrecen cosas y quienes buscan objetos. Eso nos pone muy contentos, porque más personas se están sumando a esta nueva mirada del consumo colaborativo”, agrega Ana, una de las organizadoras.

“Desde que tenemos vigente esta iniciativa, yo he encontrado de todo. Desde cuadros, ropa, herramientas, piezas de bicicletas, personas que llevan comida, agua, frazadas, de todo”, explica.

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