El impacto de los recientes incendios en las regiones de Ñuble y Biobío ha llevado al gobierno a implementar medidas urgentes para mitigar los efectos en las familias damnificadas. En la cuarta sesión del Comité de Ayudas Tempranas (CAT), se reportó que de los más de 4.500 hogares catastrados, 3.372 han recibido el Bono de Recuperación, que puede alcanzar hasta los $1.500.000, lo que significa una inyección total de más de $4.800 millones del Estado. Esta ayuda económica es crucial para la reconstrucción y recuperación de las viviendas afectadas, y se espera que en los próximos días se realice el pago de una tercera nómina de beneficiarios.
Además de la ayuda económica directa, la remoción de escombros se ha convertido en una prioridad para el gobierno. En el informe del Ministerio de Obras Públicas (MOP), se destacó que más de 2.615 toneladas de escombros han sido retiradas, con cuadrillas trabajando intensamente para limpiar las áreas devastadas. Durante la jornada de hoy, se removieron más de 30 toneladas, lo que demuestra el compromiso de las autoridades para restaurar la normalidad en las comunidades impactadas. Esta acción no solo facilita la recuperación de viviendas, sino que también ayuda a prevenir otros problemas asociados, como la aparición de plagas.
El apoyo también se extiende al sector productivo, donde 136 productores han recibido asistencia para recuperarse de las pérdidas. A través del Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP), aquellos que han enfrentado daños en sus cultivos y ganado están recibiendo recursos que les permitirán reanudar sus actividades. Adicionalmente, el Programa de Mejoramiento Urbano de Emergencia (PMU) ha consentido más de $1.300 millones para que los gobiernos locales puedan contratar maquinaria necesaria y equipos de trabajo que ayuden en la remoción de escombros y en la habilitación del espacio público.
En un esfuerzo por atender a los animales afectados, el gobierno también ha destinado recursos para la contratación de veterinarios, así como la compra de insumos para asegurar atención médica a más de 1.800 animales de compañía. Este enfoque integral busca no solo recuperar las viviendas y los medios de subsistencia, sino también el bienestar de las mascotas, que muchas veces son parte fundamental de las familias.
Finalmente, se anunció la implementación del Bolsillo Electrónico, un aporte de 50 UF, que equivalen a aproximadamente $1.900.000, destinado a aquellas familias que han sufrido daños leves o moderados en sus hogares. Este subsidio es no reembolsable y se depositará en la Cuenta RUT de los beneficiarios tras la evaluación de su situación con la Ficha Básica de Emergencia (FIBE). Además, se introdujo el Subsidio de Retención Laboral, que cubre un porcentaje significativo del Ingreso Mínimo Mensual durante seis meses para trabajar en la preservación del empleo en las empresas afectadas por la catástrofe.










