Las ventas del comercio minorista en la Región Metropolitana anotaron en julio su mayor incremento en 20 meses, con un avance del 4,3% en términos reales respecto al mismo mes del año anterior, según informó la Cámara Nacional de Comercio (CNC). Este aumento es especialmente significativo, ya que revierte la caída del 3,1% registrada en junio y marca la mejor cifra desde noviembre de 2024, cuando los índices se elevaron un 8,9%. Sin embargo, a pesar de este repunte, el acumulado de enero a julio sigue prácticamente sin variación, mostrando un leve descenso de 0,1% en comparación con el mismo periodo del año pasado. Esto sugiere que, a pesar de esta señal positiva, los cambios en la trayectoria del consumo aún son inciertos y deben ser analizados con cautela.
En el desglose por categorías, el sector de vestuario y calzado destacó con incrementos notables, registrando un alza del 9,6% en vestuario y un crecimiento más modesto del 13,4% en calzado. Especialmente, el vestuario infantil mostró un rendimiento excepcional, disparándose un 29,4%. Estos datos reflejan un cambio en las preferencias del consumidor, donde las familias priorizan la compra de vestuario, aunque también se han evidenciado caídas en ciertas categorías, como el vestuario hombre, que retrocedió un 2,9%. Este comportamiento sugiere una heterogeneidad en el consumo, donde algunos segmentos se recuperan notablemente mientras que otros siguen rezagados.
Por otro lado, el sector de muebles presentó una de las mayores contracciones, con una caída del 10,6% en julio, acumulando un descenso del 2,0% durante los primeros siete meses del año. Este desempeño se contrasta con el leve repunte que experimentaron los artefactos eléctricos, que aumentaron un 1,9% en julio tras siete meses de caídas. Sin embargo, incluso dentro de este rubro hubo disparidades: mientras que la línea blanca y los electrodomésticos lograron incrementos, la electrónica experimentó un desplome del 18,8%, mostrando que el consumo sigue siendo muy selectivo y dependiente del tipo de producto.
En cuanto a las perspectivas para el segundo semestre, la CNC advierte sobre un contexto macroeconómico que, aunque presenta algunas mejoras, persiste con importantes restricciones. Bernardita Silva, gerente de Estudios de la CNC, señaló que factores como la recuperación de los ingresos reales y un mayor dinamismo del crédito apoyan el consumo, pero también advirtió que la inflación sigue siendo un riesgo y que la economía muestra un crecimiento bajo. A esto se suma un mercado laboral debilitado, lo que crea un escenario complicado para un repunte robusto en el comercio.
Dada esta realidad, las proyecciones apuntan a que la recuperación del comercio será gradual y heterogénea, más alineada con una normalización que con un ciclo expansivo robusto. Silva destacó la importancia de que la mejora económica se traduzca en un aumento del empleo formal y de los ingresos, lo que a su vez fortalecería la capacidad de gasto de los hogares. De esta manera, se espera que el consumo se recupere de manera sostenida, permitiendo un mejor desempeño del comercio minorista en los próximos meses, aunque siempre en un marco de cautela ante los desafíos que presenta la situación económica actual.










