La próxima discusión del Presupuesto fiscal de Chile para el año 2027 está a la vuelta de la esquina, con una fecha límite de ingreso al Congreso establecida para el 30 de septiembre. Los parlamentarios están comenzando a definir sus prioridades y los temas centrales que marcarán el debate, destacando entre ellos la responsabilidad fiscal y la inversión en gasto social. Este primer presupuesto representa un desafío significativo, ya que será elaborado por el equipo de Jorge Quiroz y reflejará las prioridades y la gestión del gobierno de José Antonio Kast.
A raíz de una agenda fiscal ajustada, el gobierno ha señalado que la expansión del gasto se limitará a entre el 0% y 1%, esto con el propósito de comenzar a paliar el déficit fiscal estructural que se espera que baje del 2,6% del PIB en 2026 a 1,5% en 2030. La discusión se centrará, por tanto, en cómo manejar este estrecho margen de maniobra. Expertos del gobierno han entregado sus proyecciones sobre el PIB y el precio del cobre, que son elementos fundamentales para determinar las decisiones presupuestarias y que se darán a conocer oficialmente a principios de septiembre.
El senador Javier Macaya, quien preside la Comisión Especial Mixta de Presupuestos, ha dejado claro que su enfoque radica en la responsabilidad fiscal. Subraya la importancia de mejorar los procesos de planificación y preventivamente discutir las cifras y prioridades necesarias para evitar sorpresas al momento de la votación del presupuesto. Según Macaya, el poco margen de crecimiento del gasto es un reto que llevará a priorizar temas esenciales como la seguridad, la salud y el crecimiento económico, enfatizando que una gestión eficiente es vital en este contexto.
Desde la oposición, el enfoque es diferente. El senador del PS, Gastón Saavedra, ha indicado que la prioridad debe ser el aumento del gasto social con responsabilidad, centrándose en áreas críticas como la salud y la educación. Por su parte, la senadora Yasna Provoste de la DC ha aclamado por un incremento en la inversión pública como un medio para combatir el desempleo, especialmente entre las mujeres. Mientras tanto, el Partido Comunista ha reiterado su oposición a cualquier recorte en derechos sociales, insistiendo en la importancia de mantener e incluso expandir los programas que benefician a la población más vulnerable.
Finalmente, es relevante considerar las advertencias que ha presentado el Frente Amplio, haciendo hincapié en los desafíos que presenta la reciente megarreforma y cómo esta impactará la capacidad de recaudación fiscal. La diputada y presidenta del Frente Amplio, Gael Yeomans, ha destacado la necesidad de un presupuesto que no solo reaccione ante la crisis actual, sino que también invierta en el futuro del país, sugiriendo que la solución no implica solamente recortar gastos, sino fomentar la inversión en áreas productivas y de desarrollo social. En este contexto, los diálogos y la colaboración entre el gobierno y los diferentes sectores del Congreso serán fundamentales para lograr acuerdos que beneficien a la población.










