La reciente decisión de la Presidencia de la República de reinstaurar el Gabinete de la Primera Dama ha generado un notable impacto en el ámbito político chileno, especialmente en el contexto de la administración de José Antonio Kast. Este gabinete, que brindará apoyo a Pía Adriasola, la esposa del presidente, había sido disuelto a fines de 2022 durante el gobierno de Gabriel Boric, como parte de una reforma impulsada por Irina Karamanos, quien buscaba redefinir el rol de la pareja del jefe de Estado. La nueva resolución, firmada el 13 de mayo de 2026, marca un cambio significativo en la estructura de La Moneda al restablecer una institución que fue considerada obsoleta por la administración anterior.
La resolución exenta N°391 de la Dirección Administrativa de la Presidencia no solo restablece el Gabinete de la Primera Dama, sino que también señala que la modificación responde a la necesidad de ajustarse a los requerimientos institucionales para una mejor eficiencia. Este movimiento es interpretado como un intento de regresar a un modelo en el que la figura de la primera dama tiene un rol más activo y visible en las cuestiones sociales y culturales del país. El documento aclara que la estructura original de la Presidencia, que incluía un gabinete para la primera dama, había sido desmantelada por la resolución N°1425 de 2022, lo que ahora se revierte con la nueva decisión de Kast.
Entre las nuevas funciones del Gabinete de la Primera Dama, que se reestablece bajo la dirección de Pía Adriasola, se incluye la asesoría en actividades oficiales y en la elaboración de discursos. El gabinete también será responsable de coordinar proyectos relacionados con áreas clave como la mujer, infancia, familia y adultos mayores, implicando así un compromiso renovado por parte del Estado para abordar estos temas de relevancia social. Estas funciones subrayan el reconocimiento de la importancia del trabajo que la primera dama pueda desarrollar en términos de conectividad con diferentes sectores de la sociedad y de apoyo a iniciativas sociales en colaboración con entidades públicas y privadas.
La eliminación del Gabinete en 2022 fue vista como un paso hacia la modernización institucional por parte del entonces presidente Boric y su administración. Irina Karamanos, ex primera dama, argumentaba que la tradición del Gabinete carecía de relevancia en el contexto contemporáneo y que su disolución era un símbolo de igualdad de género y de un enfoque más pragmático hacia el rol de la primera dama. Sin embargo, la decisión de reinstaurarlo ahora plantea preguntas sobre la visión del actual gobierno respecto a la figura de la primera dama y la utilidad de mantener un equipo de trabajo enfocado en sus tareas.
Con la reincorporación del Gabinete de la Primera Dama, la administración de José Antonio Kast parece querer reafirmar el papel tradicional de la esposa del presidente, dotándola de recursos y apoyo institucional. Este regreso podría interpretarse como una forma de fortalecer la vinculación de la figura presidencial con la ciudadanía, especialmente en áreas que afectan directamente a las familias chilenas. A medida que se inicia esta nueva etapa, será importante observar cómo se implementarán las funciones del gabinete y si cumplirá con las expectativas de su creación, así como las reacciones que generará en aquellos que apoyaron el cambio impulsado por Boric y Karamanos.










