En un grave episodio ocurrido en Quillón, dos delincuentes venezolanos fueron enviados a prisión preventiva tras ser atrapados en el robo y retención de un matrimonio de adultos mayores. La victima principal, un empresario de 74 años, y su esposa de 69 años, fueron sorprendidos en plena madrugada mientras dormían. Los sujetos, armados y con una evidente intención delictiva, ingresaron a su vivienda, amarraron a la pareja y registraron su hogar en busca de dinero y pertenencias de valor.
El robo se desarrolló de manera meticulosa, ya que los delincuentes permanecieron aproximadamente cuatro a cinco horas en el interior de la casa esperando abrir las sucursales bancarias. Tras amedrentar a la pareja, los criminales llevaron a las víctimas a Concepción, a más de 100 kilómetros de su hogar, en un intento de forzar al hombre a retirar una gran suma de dinero, que asciende hasta 50 millones de pesos.
Afortunadamente, el ingenio del empresario permitió que, al llegar finalmente a la sucursal bancaria, encontrara la ocasión para avisar a un guardia sobre la situación de amenaza en la que se encontraba. Este acto desencadenó la intervención de la Policía de Investigaciones (PDI), que rápidamente realizó las detenciones correspondientes y rescató a las víctimas, quienes estaban en estado de shock pero, milagrosamente, no sufrieron daños físicos graves.
Los detenidos, identificados como D.C.B de 26 años y Y.S.J. de 24 años, fueron formalizados por los delitos de robo con retención. Aunque el fiscal Álvaro Hermosilla presentó una sólida argumentación respecto a los cargos de secuestro, la jueza Claudia Aguayo determinó que los actos de los delincuentes solo se encuadran en un robo con retención, lo que generó cierta controversia en el análisis del caso, resaltando la necesidad de una revisión más cuidadosa de los delitos en ocasiones similares.
La magistrada ordenó 90 días para la investigación, lo que indica que se espera un análisis profundo de las circunstancias del caso y de la posible relación que uno de los detenidos pudo tener con la víctima, ya que se menciona que este era un antiguo empleado del empresario. Este suceso pone en relieve la creciente preocupación sobre la seguridad en comunidades más pequeñas y la protección de sus habitantes, en especial los más vulnerables, como son los adultos mayores.










