Desde mañana miércoles, entra en vigor una nueva medida que cambiará la forma en que los chilenos reciben llamadas comerciales y masivas. Según lo dispuesto por el gobierno, todas las llamadas deberán llevar los prefijos 600 y 809 para su identificación. Esta decisión forma parte de la Agenda de Seguridad Digital, diseñada para proteger a los ciudadanos de posibles delitos, incluidos fraudes telefónicos, que han incrementado en los últimos años. Esta normativa tiene como objetivo principal que las personas puedan identificar de manera clara si están recibiendo una llamada esperada o, por el contrario, una llamada no deseada que podría resultar en una estafa.
El prefijo 600 será utilizado para las llamadas que sean solicitadas por el usuario o que provengan de entidades con las que se tiene una relación, como bancos o servicios de atención al cliente. De esta manera, aquellos que reciban una llamada desde un número que comience con este código sabrán que están en contacto con una fuente legítima. En cambio, las llamadas que utilicen el prefijo 809 estarán clasificadas como spam, enviando una alerta a los usuarios de que se trata de una comunicación no deseada, que podría tener intenciones fraudulentas.
El subsecretario de Telecomunicaciones, Claudio Araya, destacó que la implementación de estos prefijos no solo facilitará la identificación de llamadas, sino que también permitirá a los ciudadanos adoptar prácticas más seguras en el manejo de sus comunicaciones telefónicas. Según un estudio de la empresa Hiya, los chilenos enfrentan un fenómeno alarmante: reciben un promedio de 28 llamadas de spam cada mes, lo que los posiciona como los más afectados en toda Latinoamérica. Estas cifras subrayan la urgencia de las medidas adoptadas por el gobierno y la necesidad de educar a la población sobre cómo protegerse ante estos riesgos.
Las cifras ofrecidas por la Policía de Investigaciones (PDI) son igualmente preocupantes. En el último año, se registró un aumento del 19% en las denuncias por estafas telefónicas en comparación con 2023. Este incremento pone de relieve la urgencia de abordar este delito que afecta a una amplia variedad de personas, pero que impacta especialmente a la población adulta mayor, que a menudo es más vulnerable ante estos engaños. La subsecretaria de Prevención del Delito, Carolina Leitao, enfatizó la importancia de estas medidas, señalando que las alertas claras y una mayor consciencia sobre los prefijos permitirán que los ciudadanos sean capaces de filtrar mejor las llamadas que reciben.
Finalmente, el gobierno ha hecho un llamado a la ciudadanía para que esté atenta a estas nuevas normativas y que comprenda el significado de cada prefijo. Leitao indicó que, al recibir una llamada de un número desconocido que no comience con 600 u 809, los usuarios deben considerar que podría ser una estafa y actuar con cautela. La implementación de esta medida se espera que contribuya significativamente a la reducción de fraudes telefónicos y mejore la confianza de los ciudadanos en las comunicaciones que reciben. Con el compromiso de la administración pública por crear un entorno digital más seguro, esta es una parte crucial en la lucha contra los delitos en línea.










