Un equipo de investigadores del Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) ha tomado inspiración del arte japonés del kirigami para desarrollar una innovadora técnica que transforma paneles planos en estructuras tridimensionales sin requerir herramientas. Esta técnica podría revolucionar la forma en que se fabrican dispositivos médicos, hábitats y otros objetos, ofreciendo soluciones prácticas y eficientes en situaciones de emergencia o en la industria manufacturera.
El método, diseñado por la investigadora Mina Konaković Luković y su equipo en el Laboratorio de Ciencias de la Computación e Inteligencia Artificial (CSAIL), permite que una serie de baldosas interconectadas en una hoja plana adquieran formas complejas a través de un simple tirón de un cordón. Esto tiene el potencial de aplicarse en la producción de cascos de bicicleta plegables, dispositivos médicos que puedan transportarse con facilidad y refugios de emergencia para socorrer a víctimas de desastres.
Fundamental para este avance es un algoritmo que convierte modelos tridimensionales en estructuras bidimensionales que pueden ser activadas por una cuerda. A través de un proceso de dos etapas, el algoritmo determina la ruta más eficiente que la cuerda debe seguir, minimizando la fricción y maximizando la efectividad al elevar puntos específicos de la baldosa que, al ser tirados, transforman la figura plana en la forma deseada.
Una de las características más destacadas de este método es su reversibilidad. Las estructuras pueden volver a su configuración plana fácilmente, lo que resulta ideal para su almacenamiento y transporte. Esto permite que se fabriquen objetos tan diversos como dispositivos médicos portátiles, robots que pueden aplanarse para acceder a espacios reducidos, y hábitats modulares que pueden ser utilizados en el espacio por exploradores de otros planetas.
Los investigadores han probado ya esta técnica en una variedad de aplicaciones, desde artículos médicos hasta estructuras habitables similares a iglús e incluso sillas plegables. De cara al futuro, el equipo de investigación planea explorar tanto los diseños a pequeña escala como las grandes edificaciones, y busca desarrollar un mecanismo de despliegue automático que permita a estas estructuras activarse sin la necesidad de intervención humana o robótica.










