El cambio de mando en el **Frente Amplio (FA)** ha marcado un nuevo capítulo en la política chilena, con **Gael Yeomans** asumiendo la presidencia en un contexto de creciente tensión social y política. En su inaugural discurso, Yeomans hizo un emotivo llamado a la unidad y a movilizarse en contra de lo que ella describe como una «restauración conservadora» liderada por el gobierno de **José Antonio Kast**. Este mensaje resonó particularmente en una fecha emblemática, el 4 de septiembre, la misma que recuerda la elección de **Salvador Allende** en 1970, pero que también evoca el fracaso de la propuesta de nueva Constitución en 2022, resaltando la polarización que enfrenta actualmente el país.
Yeomans no solo centró su discurso en la necesidad de resistencia, sino que propuso la creación de tres comisiones que se enfocarán en los problemas más acuciantes que enfrenta Chile hoy, tales como la seguridad y el empleo. «La oposición debe hacerse cargo de los dolores de Chile», afirmó, subrayando su deseo de dejar atrás la reacción y avanzar hacia la formulación de propuestas concretas. Con un plazo de 100 días para presentar soluciones, estas comisiones se enfocarán en la **Seguridad Territorial**, el **Empleo y Desarrollo Económico**, y una que tendrá a la infancia como prioridad, demostrando un claro interés por atender las necesidades más vulnerables de la sociedad.
En términos de crítica al actual gobierno, Yeomans no escatimó en palabras duras. Señaló que el régimen de Kast se caracteriza por una tendencia autoritaria que amenaza a la democracia chilena. Argumentó que el avance de la derecha extrema, personificado en el Partido Republicano, podría llevar al país hacia un escenario de autoritarismo. Su llamada a la resistencia fue clara: «Presidente Kast, no es patriota quien no defiende a su país», sentenciando que la militancia del FA tiene un deber ineludible de activarse y permitir un cambio en la dirección política del gobierno actual.
Además de su convocatoria a la acción inmediata, la presidenta del FA hizo hincapié en la necesidad de construir una coalición política que supere las diferencias internas dentro de la oposición. Subrayó que esta coalición debe estar diseñada para proponer un horizonte a largo plazo para el país, uno que busque sacar al Partido Republicano del poder. Este ejercicio de unidad, según Yeomans, es crítico para poder establecer un nuevo proyecto nacional que no se limite a la mera oposición, sino que proponga alternativas reales al agotado modelo neoliberal.
Finalmente, Yeomans concluyó su discurso con un llamado a un «congreso orgánico» del FA que busque dar poder a las bases regionales y comunitarias del partido. Este congreso tendría el objetivo de empoderar a la militancia local y fomentar un diálogo que permita sopesar las preocupaciones de la ciudadanía en el nuevo proyecto que pretende construir. Con una visión a 10 o 15 años, la nueva presidenta no solo está buscando ser la voz de la oposición, sino articular una propuesta política que dé un nuevo rumbo a Chile en el contexto actual, en medio de una polarización creciente y desafíos sociales significativos.










