Tres sujetos fueron detenidos por Carabineros en San Joaquín, Región Metropolitana, tras un incidente violento ocurrido el viernes por la tarde. A las 18:30 horas, funcionarios de la 42ª Comisaría de Radiopatrullas se encontraban realizando una fiscalización en la intersección de Carlos Valdovinos con Avenida Las Industrias, cuando uno de los ocupantes de un vehículo Mercedes-Benz exhibió un arma, lo que generó una respuesta inmediata de las fuerzas del orden. Los tres hombres, de nacionalidad chilena y mayores de edad, estaban siendo vigilados por su vinculación con diferentes delitos en la zona, lo que incrementó la suspicacia de las autoridades durante el control vehicular.
El teniente coronel Adrián Bucarey detalló que al momento de la verificación del auto, el copiloto mostró un arma y la preparó para atacar al carabinero presente. Ante esta amenaza inminente, el oficial se vio obligado a usar su arma de fuego y disparó contra el sujeto, quien inmediatamente pasaría el arma al pasajero del asiento trasero. Este intercambio de fuegos obligó al carabinero a actuar nuevamente, evidenciando la gravedad de la situación en la que su vida estaba en juego. Las acciones decididas del personal policial fueron un factor crucial para minimizar el riesgo de una eventual tragedia.
A pesar de los disparos realizados, los tres sujetos lograron huir en su vehículo y se dirigieron al Servicio de Urgencia del Hospital Barros Luco en San Miguel, donde se buscaba atención médica. Sin embargo, los Carabineros realizaron un seguimiento controlado, lo que permitió su rápida detención a las afueras del recinto hospitalario. Bucarey enfatizó que los detenidos enfrentarán cargos por homicidio frustrado en contra de los carabineros, destacando la seriedad de la situación y la implicación legal que ello conlleva.
Consultado por las motivaciones detrás de la fiscalización, el teniente coronel destacó que, a través de un análisis georreferencial, se había identificado una mayor probabilidad de delitos, especialmente en relación a homicidios y tráfico de armas en el sector durante el horario del control. Esta información justificó la presencia reforzada de varias patrullas y personal de Control de Orden Público (COP) en el área, en particular debido a la alteración de los familiares de los detenidos que llegaron al hospital en medio del operativo.
A pesar de la tensión generada en el entorno del hospital, la administración del Servicio de Urgencia del Barros Luco aseguró que las operaciones no se vieron afectadas. ‘No se registraron alteraciones a la atención de pacientes, funcionarios o acompañantes’, afirmaron, reforzando el compromiso con el funcionamiento normal del servicio. A medida que se avanza en la investigación, el interés del Ministerio Público se centra en determinar si el vehículo implicado tenía encargo por robo, dejando abiertos varios frentes en esta compleja situación que resalta los desafíos en la seguridad pública.










