La senadora Paulina Vodanovic, presidenta del Partido Socialista (PS), ha manifestado su rotundo rechazo a la reforma constitucional propuesta por el Presidente José Antonio Kast y el ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau. Esta reforma, según Vodanovic, carece de viabilidad política y se enfrenta a una contrariedad jurídica que la convierte en inviable incluso dentro del oficialismo. Mientras tanto, algunos sectores del gobierno evalúan la posibilidad de combinar esta propuesta con otras iniciativas preexistentes que cuentan con el respaldo de la senadora, abriendo la puerta a un potencial cambio en la conducción de la reforma de seguridad.
Vodanovic, con una trayectoria que incluye cuatro reformas en defensa de la seguridad pública, está trabajando en una quinta iniciativa que podría ser clave para el futuro legislativo del tema. Su resistencia a fusionar sus propuestas con el proyecto actual del gobierno se basa en la concepción de que la fusión podría únicamente socavar las bases de una reforma necesaria y urgente, enfatizando que la seguridad pública debe abordarse de manera distinta a la concebida por el gobierno. La senadora ha dejado claro que no está dispuesta a salvar propuestas que considera defectuosas.
Al respecto, la presidenta del Senado, Paulina Núñez, y el senador Andrés Longton, ambos de Renovación Nacional (RN), han tratado de persuadir a Vodanovic para que reconsiderase su postura. Intentan encontrar un terreno común que elimine ciertos aspectos polémicos del proyecto original, específicamente la creación de un Estado de Excepción de Seguridad Pública, con la esperanza de, al menos, conservar algunos elementos de la reforma gubernamental. Esta interacción pone de manifiesto las tensiones internas al interior de la coalición gobernante.
Vodanovic, en su diálogo con el ministro José García Ruminot, propuso retirar la reforma de Arrau para concentrarse en temas más críticos, como la situación en los centros penitenciarios, lo cual también es una expresión de su enfoque hacia la reforma de la justicia. Según su opinión, avanzar en sus propuestas específicas podría ser más urgente y significativo en el contexto actual, en respuesta a eventos recientes, como se evidenció con el caso del clan Chen, que ha sacado a relucir la necesidad de una acción inmediata y efectiva en este ámbito.
La situación actual del proyecto de reforma de Arrau es compleja, enfrentándose a una mayoría creciente en el Senado que podría imponer su voluntad, incluso en contra de Vodanovic. Sin embargo, el amplio rechazo por parte de algunos aliados y su falta de votos necesarios para avanzar, resaltan la delicada situación que atraviesan las iniciativas de reformas en materia de seguridad. Esto podría cambiar si Vodanovic decide aliarse con partes del proyecto de Arrau, generando un nuevo escenario que permita un avance legislativo más allá de la retórica actual.










