Mantenimiento: ¿Por qué cuidar herramientas es tan radical?

El nuevo libro de Stewart Brand, _Mantenimiento: De Todo, Parte Uno_, ha causado revuelo en el ámbito académico y social.En él, Brand explora la ...
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El nuevo libro de Stewart Brand, _Mantenimiento: De Todo, Parte Uno_, ha causado revuelo en el ámbito académico y social. En él, Brand explora la importancia del mantenimiento y la reparación de herramientas y sistemas, planteando que estas actividades tienen un impacto significativo en nuestra vida cotidiana. Se atreve a afirmar que «tomar la responsabilidad de mantener algo», ya sea un vehículo, una infraestructura o nuestro planeta, puede considerarse un acto radical. Esta postura desafía la visión tradicional que asocia el mantenimiento con tareas menores, eclipsadas por la glorificación de la innovación y el cambio. Brand busca, a través de su obra, arrojar luz sobre el papel crucial que los mantenedores desempeñan en la sociedad, un papel que a menudo es ignorado o subestimado.

El autor señala que el trabajo relacionado con el mantenimiento ha sido infravalorado en las últimas generaciones. Mientras que los enfoques hacia la innovación suelen recibir reconocimiento y elogios, el mantenimiento se queda en las sombras. Esto se hace evidente incluso en la infraestructura estadounidense, que a menudo se encuentra deteriorada debido a la falta de atención a su cuidado y reparación. El movimiento por el derecho a reparar ha puesto de relieve cómo las políticas empresariales frecuentemente obstaculizan la posibilidad de realizar reparaciones, provocando que muchos productos tengan una vida útil drásticamente reducida. En este contexto, Brand se presenta como un defensor de los mantenedores, quienes, a su juicio, deben ser reconocidos y honrados por su vital contribución al bienestar colectivo.

Sin embargo, la perspectiva que ofrece _Mantenimiento_ a veces resulta solitaria y personal para Brand. A pesar de su historia colectiva como parte de movimientos contraculturales en los años sesenta, su enfoque en el mantenimiento parece centrarse más en el crecimiento individual y la autorrealización, en lugar de en la construcción de una comunidad que aborde estos desafíos de manera colectiva. Brand, con 87 años y un legado compuesto por su papel en la revolución digital y la contracultura, ahora ofrece una reflexión sobre la vida que podría parecer introspectiva, pero que también puede dar la impresión de que ha perdido de vista el contexto compartido de estos temas.

El libro se compone de relatos interesantes y reflexiones sobre la historia del mantenimiento, ilustrado con relatos de marineros que participaron en el Golden Globe. A pesar de su contenido, la estructura del texto resulta algo fragmentada y carece de una dirección clara. Brand, a menudo identificado como una figura de conexión en la tecnología y la cultura, presenta en esta obra una serie de anécdotas y reflexiones que a menudo parecen desconectadas entre sí. Aunque brinda valiosos ejemplos históricos sobre el mantenimiento y argumenta a favor de un enfoque práctico de las herramientas, a veces parece no abordar preguntas fundamentales sobre la dimensión política y social del mantenimiento, dejando a los lectores queriendo más claridad y profundidad.

Un aspecto llamativo del libro es su tratamiento de figuras contemporáneas como Elon Musk. Brand lo alaba por su aparente impacto en la sustentabilidad con su trabajo en vehículos eléctricos, sin mencionar las controvertidas acciones y decisiones del empresario. Este silencio acerca de las críticas que ha recibido Musk indica una desconexión que podría socavar la premisa del mantenimiento como una responsabilidad colectiva. En conclusión, aunque _Mantenimiento: De Todo, Parte Uno_ ofrece un vistazo interesante a la importancia de cuidar y reparar, también plantea interrogantes sobre la dirección y profundidad de la argumentación de Brand, y sobre si logrará responder a las complejidades del mantenimiento en futuras entregas.

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