El Presidente José Antonio Kast ha marcado el inicio de su administración con una serie de definiciones clave que reflejan su enfoque pragmático y estratégicamente deliberado. En diversas entrevistas, incluido un segmento clave en CNN Chile, Kast abordó la delicada cuestión de la candidatura de Michelle Bachelet para la Secretaría General de la ONU. Aunque reconoció el ‘prestigio’ que Bachelet podría conferir a Chile, dejó abierta la puerta a respaldar a otros candidatos, enfatizando la necesidad de comprender mejor los proyectos de los postulantes antes de comprometer una postura. Kast insistió en que tomaría una decisión una vez asumido el mando, evocando la importancia de la apertura y el diálogo en el ámbito internacional.
En otra parte de sus declaraciones, Kast anunció que su administración se encuentra actualmente evaluando la posibilidad de otorgar indultos a uniformados condenados en el contexto del estallido social. Durante una conversación con Canal 13, explicó que su intención es revisar cada caso en particular, considerando que «Chile vivió un momento de violencia extrema» y que muchos de estos uniformados actuaron en cumplimiento de su deber. Reivindicando su prerrogativa presidencial, subrayó que esta medida no solo busca hacer justicia, sino también contribuir a la paz y la reconciliación a través del diálogo.
El nuevo presidente también se pronunció sobre el controvertido cable submarino de fibra óptica que buscaba conectar a Chile con China. Kast descartó avanzar con este proyecto en favor de priorizar la ejecución del cable Humboldt en colaboración con Google, una decisión que también beneficiaría a otros países de la región. Durante la misma intervención, el jefe de Estado prometió auditorías para evaluar acciones legales tomadas por funcionarios que habían firmado decretos luego derogados, lo cual apunta a aumentar la responsabilidad dentro del gobierno. Kast espera que estas decisiones no afecten negativamente las relaciones comerciales entre Chile y China, manteniendo un foco en la expansión del comercio regional.
Sobre el ajuste fiscal, José Antonio Kast reveló que su gobierno está considerando reducciones de gasto que podrían alcanzar hasta los 6 mil millones de dólares. Reconociendo que algunas de estas decisiones podrían no ser populares, Kast aseguró que su administración mantendría los derechos sociales, al tiempo que invitó a los chilenos a involucrarse en el proceso de estabilización económica. Según Kast, la clave está en la activación de la inversión nacional, lo que podría llevar a resultados más positivos de lo esperado, pero enfatizó la necesidad urgente de ser realistas en las expectativas.
Por último, el tema de la migración irregular fue otro de los puntos cruciales abordados por Kast. Con un enfoque firme, el presidente adelantó que su gobierno impulsará proyectos de ley para tipificar como delito el ingreso ilegal al país, aunque hizo hincapié en que no se busca criminalizar la migración forzada. Su objetivo es implementar medidas que permitan detenciones y expulsiones, tomando como ejemplo la experiencia de otros países. Aunque descartó la construcción inmediata de una zanja fronteriza, dejó clara su determinación de establecer barreras físicas y legales ante la migración ilegal, subrayando la importancia de mantener la soberanía y la seguridad en las fronteras.










