Esta tercera noche de la 65° edición del Festival de la Canción de Viña del Mar no ha decepcionado. Bajo la dirección de los carismáticos animadores, la Quinta Vergara ha recibido una mezcla de romanticismo, comedia y música vibrante. Los hermanos mexicanos Jesse & Joy, seguidos por el humor del venezolano Esteban Düch y más tarde la energía del grupo de K-pop NMIXX, han hecho que el evento sea memorable desde el principio. La atmósfera se siente vibrante, con el público ansioso por disfrutar de cada presentación en este icónico festival.
La actuación de Esteban Düch ha sido un punto culminante de la noche, ya que el humorista venezolano hizo reír a la Quinta Vergara con su ingenio y carisma. Su debut en el festival no solo marca un importante paso en su carrera, sino que también establece un legado al recordar las grandes presentaciones de otros humoristas venezolanos que han dejado su huella en este escenario, como lo fue George Harris en el 2025. Sin duda, Düch ha sabido conectar con el público, llenando el recinto de risas y buenos momentos.
Mientras el festival avanzaba, el espectáculo de Jesse & Joy tocó la fibra emocional del público. La pareja de hermanos, al compartir anécdotas sobre su primera vez en Viña, donde perdieron a su padre poco antes de su debut, conmovió a todos. Joy dedicó una de sus canciones, ‘Un besito más’, a su padre, recordando el vínculo especial que tienen con su legado y la conexión emocional que sienten cada vez que se presentan en Chile. Esta interactividad y sinceridad fue celebrada por los asistentes, quienes respondieron con cánticos y aplausos.
El romance también estuvo presente con el emotivo repertorio de Jesse & Joy, quienes deleitaron a la audiencia con su éxito ‘¡Corre!’ y otros temas emblemáticos. La interacción directa de Joy con el público, donde bajó a la platea y recibió regalos, permitió que los asistentes sintieran que eran parte de esta experiencia única. Con cada actuación, la banda reafirma la calidez y la conexión que han cultivado con la gente en su carrera, haciendo de Viña un lugar especial en su corazón.
Finalmente, la noche culminó con el reconocimiento que el festival les otorgó a Jesse & Joy, quienes recibieron la Gaviota de Oro tras pedir la Gaviota de Plata, en un acto épico que dejó a todos los presentes aclamando su nombre. A medida que el festival continúa y se prepara para recibir a más artistas, la energía en la Quinta Vergara sigue en aumento, destacando la diversidad y el talento que se exhibe en este emblemático evento musical. El festival continúa siendo un espacio donde el amor, la risa y la música se entrelazan, creando recuerdos imborrables para todos.










