Dos ciudadanos de nacionalidad venezolana, identificados como J.F.M.L. de 25 años y A.A.M.G. de 26, fueron enviados a prisión preventiva tras ser formalizados por el delito de **tráfico de migrantes** en un caso que ha generado gran atención en la frontera entre Chile y Perú. Los imputados fueron detenidos luego de ser acusados de haber facilitado el ingreso irregular de un grupo de 14 personas, compuesta por 13 venezolanos y un colombiano, a territorio chileno a través de un paso no habilitado cerca del Hito 9. Este operativo se realizó en el marco de un esfuerzo más amplio por parte de las autoridades para controlar el flujo migratorio en la región.
El pasado sábado, alrededor de las 16:00 horas, personal del Ejército chileno desplegado en el área del Complejo Fronterizo Chacalluta detectó a este grupo de migrantes que intentaba cruzar la frontera de manera clandestina. Tras la intervención, los extranjeros fueron llevados a las dependencias de la Policía de Investigaciones (PDI) en el mismo complejo, donde se llevó a cabo su identificación. La situación revela la creciente preocupación por las rutas migratorias peligrosas y los métodos empleados por los traficantes de personas en la región.
Durante la investigación, se logró establecer que los migrantes habían sido reclutados en la ciudad peruana de Tacna, donde realizaron pagos por sus traslados que variaron entre 700 y 1800 soles peruanos, sumas que equivalen a entre 186 mil y 479 mil pesos chilenos. Los costos evidencian el lucrativo negocio que representa el tráfico de migrantes, un delito en aumento en Sudamérica, donde muchos se ven obligados a buscar mejores condiciones de vida, a menudo a expensas de su seguridad.
Los imputados, ahora enfrentados a graves cargos, no solo guiaban a los migrantes en su travesía, sino que también les proporcionaban indicaciones específicas para evitar ser detectados por las autoridades chilenas. Este tipo de práctica pone en riesgo la vida de las personas que, en busca de un futuro mejor, se ven obligadas a recurrir a estos peligrosos intermediarios. Las difíciles condiciones del terreno atravesado, que incluye cerros y áreas de difícil acceso, han sido descritas por los involucrados como parte de la operación encubierta de los «coyotes».
El fiscal de Arica, Cristian Sanhueza, formalizó los cargos este domingo y solicitó al tribunal la medida cautelar de prisión preventiva. La corte, tras considerar la gravedad de las acusaciones y la necesidad de garantizar el curso de la investigación, acogió la solicitud del Ministerio Público. La situación de J.F.M.L. y A.A.M.G. ante la justicia chilena subraya la seriedad con que se aborda el tráfico de migrantes, un delito que pone en tela de juicio la integridad y seguridad de quienes buscan alcanzar nuevas oportunidades.










