En el vasto universo del cine de los años noventa, es casi innegable que los géneros más destacados fueron los thrillers psicológicos y las épicas aventuras de ciencia ficción. Esta era dorada trajo consigo películas memorables que hoy en día son consideradas clásicos, pero entre estos éxitos hubo producciones que, a pesar de su valor artístico y su impacto cultural, sufrieron reveses comerciales significativos. La historia de «Starship Troopers», dirigida por Paul Verhoeven y estrenada en 1997, es un ejemplo fascinante de cómo las expectativas pueden chocar con la realidad del mercado.
A lo largo de los años, «Starship Troopers» se ha convertido en una película de culto, destacándose por su crítica satírica al fascismo y sus innovadores efectos visuales. Sin embargo, en el momento de su estreno, la reacción del público y la taquilla no fue la esperada. Phil Tippett, supervisor de efectos visuales de la película, confirmó recientemente en una entrevista que la cinta sólo recaudó 15 millones de dólares durante su primer fin de semana, lo que se tradujo en un desalentador inicio para una producción con un presupuesto de 105 millones de dólares.
La clasificación de la película también jugó un papel crucial en su desempeño en taquilla. Al recibir una calificación «R», se limitó el acceso de los menores, quienes eran el público objetivo ideal para una trama que presentaba combates épicos entre soldados y insectos alienígenas. Esta restricción resultó en una significativa reducción en la venta de boletos a jóvenes espectadores, un problema que se hizo evidente cuando se compararon las cifras de «Starship Troopers» con las de «Mr. Bean», un filme familiar que se posicionó como el más taquillero del mismo fin de semana.
La anécdota que compartió Tippett sobre la llamada del productor Jon Davison es reveladora: mientras los niños compraban boletos para ver a Mr. Bean, muchos de ellos se colaban en las salas donde se proyectaba «Starship Troopers», diluyendo aún más su recaudación. Como resultado, la película solo logró cosechar 54 millones a nivel global, un resultado que, aunque no despreciable, fue considerado decepcionante por los estándares de Hollywood.
Con el tiempo, «Starship Troopers» logró una segunda oportunidad gracias al mercado del video en casa, el DVD y, más recientemente, las plataformas de streaming. Este resurgimiento permitió que la película se consolidara como un referente del cine de ciencia ficción de los noventa, demostrando que su audiencia adecuada existía, pero que por circunstancias desafortunadas, su dinero se gastaba en la sala equivocada. La historia de la cinta se reescribió, llevándola de un aparente fracaso a ser una obra maestra aclamada por las generaciones venideras.










