El Consejo Nacional de Educación (CNED) llegó a un consenso en su última sesión del miércoles, aprobando una nueva propuesta presentada por la ministra de Educación, María Paz Arzola, que restablece las evaluaciones de Lectura y Matemática para los estudiantes de sexto básico. Esta decisión se produce tras el rechazo a una propuesta anterior que sugería la eliminación de varias pruebas, incluida la del Simce para dicho grado, destacando la importancia de la medición en el proceso educativo. Este cambio ha traído un alivio significativo al Ministerio de Educación, que enfrenta desafíos en la evaluación escolar.
La propuesta inicial, presentada por Arzola, había sido calificada como una «propuesta de emergencia» y contemplaba la eliminación de no solo el Simce, sino también una serie de evaluaciones muestrales y otros estudios internacionales debido a restricciones presupuestarias. La decisión de revaluar esta propuesta vino luego de un análisis profundo y discusión con los miembros del CNED, quienes consideraron fundamental mantener ciertas evaluaciones para preservar un monitoreo efectivo de los aprendizajes críticos. Esto subraya la necesidad de mantener ciertas mediciones que son clave para el éxito educativo.
En la nueva propuesta, el documento de 33 páginas especifica que se llevará a cabo la Prueba Exploratoria de Precursores de la Lectura en segundo básico, además de las evaluaciones de Lectura y Matemática para cuarto, sexto básico y segundo medio. La inclusión de estas materias refleja un esfuerzo por parte del Mineduc para asegurar la continuidad en la evaluación del aprendizaje de los estudiantes y la comparabilidad de los resultados entre diferentes generaciones.
La justificación principal, como se expone en el informe, es resguardar mediciones que faciliten un seguimiento estadístico robusto que sirva para la formulación de políticas educativas a nivel nacional. La Unidad de Currículum y Evaluación (UCE) ha reestructurado los exámenes de manera que se optimicen los recursos y se logre un equilibrio entre la cantidad de evaluaciones y la calidad de los aprendizajes. Sin embargo, otras pruebas internacionales y muestrales han sido pospuestas para el periodo 2027-2032, lo que abre el debate sobre la evaluación educativa en un contexto más amplio.
De aquí en adelante, el CNED procederá a redactar formalmente la decisión de aprobación, un proceso que tomará varios días. Este documento no sólo legitimará la nueva propuesta de evaluación, sino que también sentará un precedente sobre cómo se abordarán las evaluaciones futuras en el sistema educativo chileno. Así, el compromiso del Estado con respecto a la evaluación educativa queda reafirmado, buscando promover la mejora continua y el fortalecimiento de la calidad del aprendizaje en todas las etapas del sistema escolar.









