El senador Karim Bianchi, representante de Magallanes e integrante de la comisión de Seguridad, ha expresado una clara insatisfacción tras la reciente reunión sostenida con el Presidente José Antonio Kast en el Palacio Cerro Castillo. Durante el encuentro, se discutió la agenda de seguridad y se anunció que el gobierno procederá al retiro de una reforma constitucional en la materia para dar paso a otra originada desde el parlamento. Sin embargo, Bianchi ha señalado que después de múltiples intentos para reimpulsar dicha agenda, sigue sin observar avances significativos, afirmando que «no hay nada nuevo» en las propuestas discutidas.
Bianchi criticó específicamente la estrategia del gobierno, enfatizando que la situación de inseguridad no se resuelve simplemente con modificaciones legislativas. En su opinión, una reforma constitucional no abordará el problema real que enfrentan las comunidades, ya que las preocupaciones de seguridad de los ciudadanos no derivan de un vacío jurídico, sino de la violencia e impunidad que se viven a diario. El senador mencionó su proyecto para eliminar la llamada «puerta giratoria», que permite a delincuentes reincidir, indicando que solo ciertos detalles de la reunión le parecen valiosos.
El anuncio de retirar la reforma actual y sustituirla por una nueva impulsada por el parlamento fue descrito por Bianchi como una maniobra superficial que no cambiará la grave situación de seguridad que enfrenta el país. Según el senador, este cambio parece más bien un intento de calmar las aguas políticas que una verdadera solución a los problemas de inseguridad. Él comentó que, a pesar de la presencia del Presidente Kast en la reunión y su apertura al diálogo, esto no se traduce en acciones efectivas que aborden los problemas de raíz.
Bianchi también cuestionó los planes del presidente respecto al Presupuesto 2027, particularmente en lo que respecta a la seguridad. Aunque se anticipa un aumento en los fondos destinados a Gendarmería y a las fuerzas policiales, el senador alertó sobre la superficialidad de este incremento, sugiriendo que no representa un verdadero compromiso para combatir el crimen organizado. Según él, la mera inclusión de Gendarmería dentro del ámbito de seguridad del presupuesto no es suficiente para enfrentar la ola de delitos que azota al país.
A medida que Bianchi continuó expresando sus preocupaciones, resultó evidente que la falta de una estrategia coherente por parte del gobierno es un asunto crítico. Subrayó que el problema no radica en la legislación, sino en la incapacidad de los actuales líderes para implementar soluciones efectivas en los barrios y comunidades que sufren a diario. “Al carabinero no lo mataron por un problema constitucional”, enfatizó, reiterando que la solución requiere de acciones concretas y no solo de cambios en la estructura legal.

