Este jueves, el Presidente Gabriel Boric se enfrentó a las críticas sobre la gestión de los incendios que han devastado las regiones del Biobío y Ñuble, reconociendo la lentitud en la entrega de viviendas de emergencia a los afectados. Durante su visita a la Región de Aysén, Boric hizo un _mea culpa_ claro, afirmando que los alcaldes tenían razón en sus acusaciones de demora. «No voy a entrar a pelear con los alcaldes ni con el gobernador», afirmó, reiterando la importancia de que todos trabajen en conjunto para abordar esta emergencia nacional, acentuando su compromiso en brindar una solución efectiva a las familias que han sufrido estas tragedias.
En este contexto, se llevó a cabo una reunión virtual entre la actual ministra de Desarrollo Social, Javiera Toro, y su sucesora, María Jesús Wulf. Este encuentro, parte de un acuerdo entre los ministros del Interior, busca asegurar una transición fluida en la respuesta a la crisis causada por los incendios. Ambas ministras discutieron no solo la estructura del ministerio y los planes de emergencia, sino también los retos logísticos que enfrenta el gobierno en la implementación de viviendas temporales, un tema que ha sido recurrente en la agenda pública tras los incendios.
La definición de los suministros necesarios y la colaboración entre las distintas instituciones públicas y privadas fueron también puntos clave de la conversación. Wulf se sometió a esta reunión desde el sur de Chile, encontrándose con su familia, lo que confirma que las autoridades están adaptándose a las circunstancias actuales para garantizar el bienestar de los ciudadanos afectados. La elección de realizar la reunión por Zoom demuestra la flexibilidad del equipo ministerial, permitiendo una continuidad de la acción gubernamental en plena crisis.
Mientras tanto, desde Europa, el presidente electo José Antonio Kast no dudó en criticar la lentitud del gobierno actual en la atención de la emergencia. Kast enfatizó que ha faltado iniciativa en la respuesta inmediata, lo que pone presión sobre Boric y su gabinete. La crítica de Kast se suma a un clima de tensiones y expectativas sobre cómo se ejecutará la tan necesaria reconstrucción, lo que podría influir en el respaldo ciudadano hacia el futuro gobierno.
Por otro lado, el ministro del Interior, Álvaro Elizalde, trabajó para tranquilizar a la población sobre el avance en la entrega de vivienda de emergencia, afirmando que se están tomando medidas para ampliar el número de proveedores y acelerar el proceso de instalación. Esta gestión es crucial dado que la fabricación y montaje de estas viviendas es un proceso que requiere tiempo, pero los esfuerzos están enfocados en que las familias tengan un techo antes de que el clima agrave sus condiciones de vida. La colaboración interministerial es clave en este momento, marcando la urgencia de actuar frente a la situación crítica que atraviesan muchas familias en el sur del país.










