En una reciente aparición en el programa “Juzgamos y nos funamos”, el argentino Luis Mateucci compartió detalles de una tensa experiencia vivida con el periodista Andrés Caniulef durante su paso por el programa de farándula “SQP”, emitido por Chilevisión. Mateucci no dudó en calificar su tiempo en dicha producción como incómodo, luego de que Caniulef, en ese entonces conductor del espacio, asumiera una actitud que él consideró inapropiada y persistente. Las declaraciones del argentino han despertado preocupación en el mundo del espectáculo, donde se habla cada vez más de la necesidad de crear un ambiente laboral seguro y respetuoso.
Mateucci no escatimó en palabras al referirse a la experiencia que vivió. Según su relato, Caniulef solía hacerle comentarios que iban más allá de lo profesional, como insinuaciones sobre su apariencia personal. «Me decía ‘dame un beso’, ‘¿te gusto, no?’, y lo hacía todos los días de la misma manera. Era muy incómodo», confiesa Mateucci. El argentino, recién llegado al medio y sin experiencia previa, se vio envuelto en una situación que lo hizo sentir totalmente desubicado y presionado, evidenciando así las dificultades que enfrentan muchos en la industria del espectáculo.
La presión y la incomodidad que vivió Luis Mateucci llegaron al límite cuando comenzó a temer que sus negativas pudieran afectar su carrera. Durante la entrevista, expresó su frustración: «¿Por qué tengo que aguantar eso?». Este tipo de situaciones resalta la necesidad urgente de discutir y abordar el acoso en el entorno laboral de la televisión y otros medios, donde actores y presentadores deben sentirse libres para trabajar sin temer represalias por rechazar comportamientos inapropiados.
A raíz de su experiencia, Mateucci decidió compartir sus impresiones con otros compañeros del equipo del reality en el que participaba, quienes también coincidieron en su opinión sobre el periodista Caniulef, considerando que su actitud era invasiva. Esta solidaridad entre colegas pone de relieve la importancia de la comunicación y el apoyo mutuo en situaciones de acoso o incomodidad. Es un llamado a que la industria del entretenimiento reflexione sobre su código de conducta y los límites profesionales.
Este revelador testimonio de Luis Mateucci se produce en un contexto donde cada vez más voces se alzan en defensa del respeto y la dignidad en el trabajo. La experiencia señala la desconfianza que muchos sienten al confrontar situaciones de acoso, especialmente cuando se trata de figuras con poder en la industria. La intervención de Mateucci no solo es valiente, sino que abre un debate necesario sobre los comportamientos que se toleran en los medios y la cultura de silencio que muchas veces rodea estas prácticas.










