El presidente argentino Javier Milei acudió a votar el pasado domingo 17 de diciembre en las elecciones del famoso club Boca Juniors, donde fue recibido con abucheos y silbidos por un grupo de socios críticos. Esta reacción se debió principalmente a su apoyo hacia Mauricio Macri, exmandatario y candidato a vice en las elecciones del club, que competía con la fórmula liderada por Juan Román Riquelme, una leyenda del club. En medio de un clima de tensión y descontento, Milei llegó al estadio La Bombonera, vestido con una campera de lluvia, justo en una jornada marcada por inclemencias climáticas que causaron serios estragos en varias partes del país.
Durante su visita a La Bombonera, Javier Milei provocó una gran controversia no solo por su visita sino por sus recientes declaraciones en las que se distanció del club debido a la percepción de que el populismo había permeado a Boca Juniors. Aseguró que su fervor por el club se había disipado desde que Riquelme regresó, lo que lo llevó a renunciar a la afición. Antes de las elecciones, Milei hizo un fuerte pronunciamiento en contra de figuras asociadas a la gestión populista del club, señalando que fue un hincha muy apasionado pero que había cambiado de postura por su rechazo al populismo.
El ex-presidente Macri, por su parte, tuvo un papel relevante en la jornada electoral, en la que hizo su aparición en el estadio con un fuerte despliegue de seguridad. Durante su mandato como presidente de Boca, Macri logró que el club alcanzara una era dorada, consagrándose en múltiples campeonatos, lo que le permitió mantener una influencia significativa en el ámbito futbolístico argentino. Esta experiencia y su cercanía a Milei fueron cruciales en el contexto de estas elecciones, donde la rivalidad no solo se dio en el terreno político sino también en el deportivo, enfrentando a dos figuras emblemáticas en diferentes frentes.
La jornada electoral en Boca Juniors no solo se enfocó en la elección de su nueva dirigencia, sino que se convirtió en un reflejo de la polarización política que atraviesa Argentina. Mientras Milei era recibido con gritos de rechazo, los seguidores de Riquelme mostraron un firme apoyo al exfutbolista, lo que refleja un descontento con la actual política del libertario. Las redes sociales se llenaron de reacciones irónicas y críticas hacia Milei, lo que demuestra cómo la política y el fútbol están entrelazados en la cultura argentina, llevando incluso a que el evento fuera objeto de burlas y memes.
Este episodio podría ser solo el inicio de un desafiante mandato para Javier Milei, quien se encuentra en la mira no solo de sus adversarios políticos sino también de una afición apasionada como la de Boca Juniors. A menos de un mes de asumir la presidencia, Milei lidia con los efectos colaterales de su postura frente al fútbol y su conexión con figuras controversiales como Macri. Mientras tanto, Boca Juniors se enfrenta a un futuro incierto, con una base de socios que tendrá que decidir entre continuar con la tradición del club o abrirse a nuevas propuestas, en un ambiente de descontento y fervor futbolístico.










