Las autoridades de Nepal han confirmado que el número de muertos a causa de las devastadoras inundaciones en la cuenca del Bhote Koshi ha ascendido a **669**. Este trágico evento ha conmocionado a la nación, ya que miles de personas continúan desaparecidas y los equipos de emergencia están trabajando arduamente para localizarlas. Las inundaciones, provocadas por intensas lluvias, han afectado gravemente a la población en varias áreas, dejando un rastro de destrucción y sufrimiento.
En medio de esta crisis humanitaria, también se han reportado **siete muertes** en el lado tibetano de la frontera, específicamente en el condado de Gyirong, donde las inundaciones han causado estragos similares. Esto eleva el número total de fallecidos en la región a 676 y pone de manifiesto la magnitud de la tragedia que ha impactado tanto a Nepal como al Tíbet. Los esfuerzos de rescate en ambos lados de la frontera son cruciales, ya que muchas familias están angustiadas por la incertidumbre de sus seres queridos.
La búsqueda continúa para localizar a casi **3.000 personas desaparecidas** en el área afectada, aunque las cifras variarán entre Nepal y China, ya que cada país maneja sus propios balance. Según un informe previo de las autoridades chinas, se contabilizaban **554 desaparecidos** en su territorio, pero aún no se ha establecido un claro puente entre las cifras de ambos países. Esto ha llevado a un esfuerzo colaborativo entre las autoridades para coordinar la ayuda y la información de las víctimas.
En Nepal, la mayor cantidad de cuerpos recuperados se ha reportado en los distritos de **Chitwan** y **Nawalparasi Este**, donde las inundaciones arrastraron no solo a las personas, sino también enormes volúmenes de escombros y material de las montañas circundantes. Con **248 muertos** en Chitwan y **158 en Nawalparasi Este**, estos distritos se han convertido en el epicentro del desastre, y los equipos de rescate se han visto desafiados a lidiar con la devastación generalizada.
La emergencia comenzó el pasado miércoles, y desde entonces, las condiciones han empeorado, con numerosas viviendas, puentes y caminos destruidos. Las infraestructuras esenciales han sido severamente afectadas por la fuerza de las inundaciones, lo que ha dificultado el acceso de los equipos de rescate a las comunidades más golpeadas. Con cortes de electricidad generalizados y el riesgo de nuevas inundaciones debido a las continuas lluvias, la situación dentro de las áreas afectadas se ha tornado crítica, poniendo en riesgo aún más vidas.







