A sus 85 años, Hayao Miyazaki se mantiene firme en su compromiso con la animación, reactivándose en el panorama cinematográfico tras salir de su retiro para presentar su última obra, ‘El chico y la garza’, en 2023. Sin indicar ningún plan de jubilación, el afamado director ya se encuentra trabajando en su próximo proyecto, generando gran expectación entre los fanáticos y críticos. En Studio Ghibli, la atmósfera es de calma y misterio, ya que los detalles sobre su futuro cinematográfico se mantienen en un secreto bien guardado. Sin embargo, lo que es innegable es la resolución del estudio de no temer ni al futuro ni a las innovaciones tecnológicas, lo que plantea interrogantes sobre el impacto de la digitalización en la creación de arte.
La controversia de Open AI el año pasado, donde su filtro permitía a los usuarios generar imágenes con la estética de Studio Ghibli, encendió una discusión importante sobre el copyright y los derechos de autor en el ámbito de la animación. Esta situación se complicó aún más debido a la conocida oposición de Miyazaki al arte generado por inteligencia artificial, lo que llevó a muchos a esperar una respuesta contundente de Studio Ghibli. Sin embargo, a diferencia de lo que se esperaba, el estudio decidió no tomar acciones legales. Goro Miyazaki, hijo del director, aclaró que no había preocupación hacia la polémica, considerándolo más bien un fenómeno de la cultura doujinshi, donde los fans expresan su admiración a través de fanart siempre que no busquen lucrarse con ello.
Las declaraciones de Goro Miyazaki son reveladoras, enfatizando que la compañía no perdió tiempo preocupándose por la controversia, siempre y cuando no haya perjuicio económico por parte de terceros. «No le dimos mucha importancia, si soy sincero. Si alguien hubiera empezado a ganar muchísimo dinero con ello, entonces ahí habríamos tenido un problema», expresó, subrayando la importancia que Ghibli da a la creación y aprecio del arte por parte de sus seguidores. Este enfoque hacia los aspectos creativos y la libertad de los artistas refleja la filosofía de Studio Ghibli, que sigue priorizando la autenticidad y el respeto hacia su legado.
En medio de estas reflexiones sobre las tendencias futuras, el presidente del estudio, Kenichi Yoda, proporcionó una perspectiva sobre la manera de trabajar en Ghibli. Afirmó que los veteranos del estudio nunca se han angustiado por las fechas de estreno ni por las limitaciones impuestas por un cronograma estricto. En cambio, su proceso creativo se basa en dejarse guiar por la inspiración, una tradición que piensan mantener. La comunidad de Ghibli sigue confiriendo un valor especial al arte que trasciende el simple acto de producir contenido masivo, lo que lleva a preguntarse cómo se verá su próximo proyecto bajo esta filosofía.
Si bien la posibilidad de un director externo al mando de una película de Ghibli podría estar abierta en el futuro, Goro considera que esta opción es inviable mientras su padre continúe en el estudio. Yoda, no obstante, ha reconocido que la puerta no está completamente cerrada, aunque ser parte del legado de Miyazaki presenta su propio conjunto de desafíos, y «ningún director cuerdo se acercaría a su castillo». Con esto, queda claro que en Ghibli no se busca un sucesor para Miyazaki, lo que plantea la pregunta de cómo responderá el estudio al inevitable cambio generacional en la animación y la narrativa visual.









