El académico y filósofo chileno Gastón Soublette Asmussen falleció el 24 de mayo a la edad de 98 años en su hogar en Limache, Región de Valparaíso. Su deceso representa no solo la pérdida de un destacado pensador, sino que marca el fin de una era en el ámbito cultural y académico de Chile. Tras más de 50 años de labor en la Universidad Católica, donde cultivó el pensamiento crítico y el diálogo espiritual con los pueblos originarios, su legado perdurará en la comunidad educativa y en la sociedad en general. El rector de la UC, Juan Carlos de la Llera, expresó su pesar señalando que su partida es una pérdida irreparable para la cultura chilena, resaltando la lucidez y profundidad de sus ideas a lo largo de su vida.
Soublette era conocido por su enfoque integral hacia la cultura, la filosofía y la música, dedicando su vida a resaltar la importancia de lo popular y de las tradiciones indígenas. Estudioso del arte y la estética, fue un gran defensor de la sabiduría popular chilena, influenciado por su amistad con Violeta Parra. Su trabajo en el Instituto de Estética de la UC fue fundamental para la consolidación de los estudios sobre la cultura popular y los pueblos originarios, creando un puente entre la academia y la diversidad cultural que caracteriza a Chile.
En agosto de 2023, Soublette recibió el prestigioso Premio Nacional de Humanidades y Ciencias Sociales, un reconocimiento a su impacto en el pensamiento contemporáneo chileno. Su pedagogía, caracterizada por la libertad y la búsqueda de la transformación interior, resonó en estudiantes de múltiples generaciones. Más allá de los galardones, su influencia inquebrantable en la espiritualidad, la ética y la apreciación de la belleza dejó una huella imborrable en quienes tuvieron el privilegio de aprender de él. “Mi momento más feliz fue hacer clases”, declaraba, reflejando su pasión por la enseñanza y el amor por sus alumnos.
Como legado tangible, en 2015 Soublette donó su valiosa colección de piezas artesanales de pueblos originarios a la Universidad Católica, contribuyendo así a la creación del Aula de Arte y Artesanías, un espacio que promueve el reconocimiento y valoración de las culturas indígenas. Este acto se enmarca en su compromiso constante con la preservación del patrimonio cultural de Chile, participando activamente en rituales mapuches y defendiendo la cosmovisión indígena como un pilar del sentido de comunidad y equilibrio social. Su hogar albergaba un pequeño museo personal, ejemplo de su conexión y amor por las tradiciones ancestrales.
En sus últimos años, Soublette se mantuvo crítico ante los eventos políticos del país, expresando su preocupación por las injusticias y la corrupción que aún persisten. Fiel a sus convicciones, instó a la comprensión y al respeto por lo esencial en una sociedad en transformación. Se despidió dejando claro que deseaba ser recordado como ‘el viejo cuyo corazón permaneció siempre joven’. Su legado, tanto intelectual como humano, será un faro para futuras generaciones, inspirando a muchos a cultivar el pensamiento libre y el amor por la belleza en todas sus formas en un Chile en constante cambio.










