El presidente electo José Antonio Kast ha puesto en el centro del debate público el tema de la “emergencia fiscal” en Chile, enfatizando que la situación económica del país es más grave de lo que se ha admitido oficialmente. Según Kast, el déficit fiscal cerró el 2025 en un alarmante 3,6%, significativamente superior al 2,2% que las autoridades preveían anteriormente. Esta discrepancia plantea interrogantes sobre la exactitud de las cifras brindadas por el gobierno saliente, lo que ha llevado a Kast a calificar la situación como una crisis que merece atención inmediata y que no puede ser ignorada en medio del debate político que se avecina en el Congreso.
Desde su Oficina del Presidente Electo (OPE), Kast ha lanzado un llamado a la colaboración y la transparencia instando a la creación de un arbitraje técnico. Propuso que el actual Ministerio de Hacienda y la Dirección de Presupuestos (DIPRES) presenten las cifras fiscales ante importantes instituciones, como el Consejo Fiscal Autónomo (CFA) y el Banco Central. La intención de este movimiento es consolidar un panorama claro y unificado de las cuentas nacionales, lo que le permitirá a su administración evaluar con precisión si los planes de gasto e inversión presentados durante la campaña son viables en el contexto de la situación financiera actual.
Claudio Alvarado, futuro ministro del Interior, subrayó la gravedad del déficit fiscal, descartando la posibilidad de que se trate de un error técnico. Criticó la gestión del gobierno de Gabriel Boric, sugiriendo que las decisiones en la economía estaban diseñadas con una intención consciente de mantener altos niveles de gasto público. En respuesta a la magnitud de la crisis fiscal, Alvarado manifestó que el enfoque inicial del nuevo gobierno se debe desviar hacia la reorganización de prioridades para abordar temas críticos como la seguridad, la migración y la recuperación de zonas afectadas por desastres.
Mara Sedini, la futura vocera de Kast, se unió a la narrativa de la emergencia fiscal, asegurando que el nuevo gabinete ya está en proceso de redefinir un plan de crisis. Afirmó que los analistas y organismos relevantes ya han reconocido la existencia de esta emergencia, destacando que la administración entrante tiene la responsabilidad de ser fiscalmente responsable. Sedini hizo hincapié en que los preparativos actuales se centran en gestionar las finanzas públicas de manera adecuada, asegurando que se informará al público sobre las acciones que se tomarán una vez que asuman oficialmente el gobierno.
La tensión dentro de la OPE ha aumentado debido a la reciente filtración de un informe de la DIPRES, que sugiere modificaciones en los mecanismos de cálculo del balance estructural. Esta estrategia ha sido percibida como un intento de manipular las evaluaciones del gobierno saliente. En respuesta, Sedini enfatizó la necesidad de enfocarse en la emergencia fiscal y la importancia de un gobierno responsable que maneje adecuadamente los recursos del Estado, así como la urgencia de comunicar sus planes a la ciudadanía para construir confianza en un momento de reinicio político y administrativo.









