La segunda temporada de ‘Daredevil: Born Again’ ha vuelto a levantar expectativas entre los aficionados al universo de superhéroes, sumando a la oferta de Marvel una narrativa más oscura y dramática que bebe directamente de las influencias del aclamado cómic de Frank Miller. Con Charlie Cox repitiendo su papel emblemático como Matt Murdock, la serie se embarca en un viaje introspectivo que promete explorar los rincones más oscuros del justiciero de Hell’s Kitchen. La introducción de villanos como Bullseye y la poderosa figura de Wilson Fisk resalta la intención de la producción por ahondar en la psicología de sus personajes, ofreciendo al público una nueva perspectiva de sus dilemas morales y conflictos internos.
Sin embargo, esta nueva entrega ha generado opiniones divididas entre críticos y seguidores. Alejandro G. Calvo, cronista especializado en series de televisión, ha expresado su descontento al señalar que, comparada con la primera temporada, esta nueva entrega no logra captar su interés. Su apreciación es contundente: _»Ya os digo que está a la altura porque no me gustó la primera temporada y esta tampoco me ha gustado mucho»_. Esta aseveración deja claro que la segunda temporada ha tropezado en su objetivo de conquistar a todos los espectadores, particularmente a aquellos que ya se mostraron escépticos con el inicio.
Uno de los aspectos más criticados es el tono excesivamente serio y sombrío que la serie ha adoptado. Calvo señala que este enfoque _»llega esa seriedad que aburre»_, sugiriendo que la producción ha sacrificado la frescura y el entretenimiento en favor de una atmósfera de gravedad que, a su juicio, resulta contraproducente. Además, ha resaltado la **falta de momentos realmente disfrutables**: _»solo mola cuando hay caña»_, dejando entrever que la esencia de Daredevil debería estar más centrada en la acción y la adrenalina que en la reflexión constante.
En el plano técnico, la crítica ha apuntado a un detalle crucial en la forma en que se han rodado las peleas. Calvo ha expresado su frustración comentando: _»Estoy viendo el falso plano secuencia de una pelea de Daredevil y veo los cortes por todos lados»_. Este tipo de edición, que busca emular la fluidez de una pelea continua, ha sido visto como un fallo que distrae y rompe la claridad visual, haciendo que las escenas más esperadas no tengan el impacto que se desea. La exigencia del público por secuencias de acción bien ejecutadas es clara, y esta deficiencia en el montaje puede restar mucho a la experiencia del espectador.
La conclusión de Alejandro G. Calvo es contundente y refleja la decepción de muchos: _**»Es tremendamente aburrida»**_. Esta valoración puede ser un duro golpe para los creadores, quienes buscaron llevar la narrativa de ‘Daredevil’ hacia un territorio más profundo e introspectivo. A pesar de contar con personajes icónicos y elementos prometedores, la crítica plantea la pregunta crucial de si este enfoque en la seriedad es lo que realmente desean los fans de la serie o si, por el contrario, se necesita un balance entre la sombra y la luz para mantener viva la chispa de la emoción que caracteriza a los relatos de superhéroes.










