El Festival Folclórico en la Patagonia se ha destacado por ser una plataforma que celebra la música y la identidad cultural de la región, y este año no fue la excepción. La historia del grupo América Nueva, que volverá a iluminar el escenario tras haber ganado en 2005, es un testimonio del poder de la música para unir a las personas, incluso después de dos décadas. Con su nueva canción ‘Carnavalito en la Patagonia’, el grupo ha conseguido nuevamente capturar los corazones del público, reafirmando su lugar en la tradición folclórica de la región. La nostalgia de sus primeros éxitos se entrelaza con el entusiasmo de una nueva generación, creando una atmósfera festiva durante las tres jornadas del festival.
Los miembros de América Nueva, Marcos Vargas, Cristián Salinas, José Ignacio Fernández y Héctor Álvarez, trabajaron arduamente para llevar esta nueva propuesta al evento. La canción, cuya letra fue compuesta por Eli Moya, una reconocida magallánica que ha regresado a su tierra natal después de múltiples experiencias en el extranjero, no solo ha sido un trabajo en equipo, sino también un homenaje a sus raíces. Moya, quien ha adquirido conocimientos valiosos en su paso por la industria musical en México, se unió al grupo después de retomar el contacto tras años de separación, lo que subraya la importancia de los lazos personales que se forjan a lo largo de la vida.
La conexión entre Eli Moya y América Nueva es profunda, ya que se conocen desde la infancia. La compositora compartió con entusiasmo cómo surgió la idea de crear una canción que homenajea a la Patagonia, un lugar que lleva en el corazón. En sus propias palabras, Moya describió el intenso sentimiento de crear un tema festivo que reflejara sus vivencias compartidas. Este sentido de comunidad se ha traducido en un producto artístico que ha resonado con el público, demostrando que el folclore sigue siendo una herramienta poderosa para expresar la identidad cultural.
Eli Moya no solo se ha reintroducido en el ámbito musical, sino que también ha expandido su influencia local al abrir una escuela de música en Natales. Este paso responde a su deseo de transmitir el conocimiento adquirido en México y enriquecer a las nuevas generaciones de músicos de la región. Su deseo de fomentar la música folclórica local es una manifestación de su compromiso con su comunidad y su interés por contribuir a un futuro luminoso para la cultura magallánica. La pasión por la enseñanza y la creación musical ha llenado a Moya de satisfacción, permitiéndole conectar con su hogar de una manera significativa.
Con el premio Ñandú en manos, Eli Moya y América Nueva no solo celebran un reencuentro profesional, sino también personal, reafirmando que la música puede ofrecer segundas oportunidades. Moya, que ha estado imbuida de la cultura musical mexicana, planea lanzar su nuevo disco y realizar una gira por Sudamérica y España, buscando expandir su alcance. Mientras tanto, la promesa de seguir creando canciones juntos sugiere que ‘Carnavalito en la Patagonia’ no será el último trabajo de esta colaboración mágica. En resumen, el festival ha demostrado que, tal como dice el tango, “veinte años no es nada,” y que la música siempre encuentra la manera de unir a aquellos que comparten una historia.










