Algoritmos en cárceles: Riesgos y decisiones penitenciarias

Hace ya varios años que en las cárceles españolas se están implementando algoritmos de predicción que buscan anticipar el comportamiento de los ...
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Hace ya varios años que en las cárceles españolas se están implementando algoritmos de predicción que buscan anticipar el comportamiento de los internos. Este avance tecnológico plantea interrogantes cruciales: ¿Cometerá Pablo un nuevo delito? ¿Se relaciona con la posibilidad de un crimen violento? ¿Intentará evadir su condena? Las herramientas informáticas predictivas se han convertido en instrumentos clave para responder a estas preguntas, proveyendo niveles de riesgo que son utilizados en la toma de decisiones penitenciarias, afectando directamente la vida de los presos.

La creciente sensación de inseguridad en la sociedad contemporánea ha dado pie a una nueva forma de entender y gestionar el riesgo. A medida que el desarrollo tecnológico acelera y los mercados se desregulan, surgen nuevos desafíos que generan un clima de incertidumbre. Este contexto ha propiciado lo que algunos denominan como la ‘sociedad del riesgo’, donde la gestión de este se encuentra presente en diversas esferas, incluida la penal. La nueva penología emerge así como una rama que se preocupa por cómo se aplican los castigos dentro del sistema penitenciario, guiando la ejecución de las penas a partir de modelos fundamentados en el análisis de riesgo.

Los algoritmos juegan un papel fundamental en este panorama, al ofrecer herramientas computacionales que evalúan y calculan los niveles de riesgo de los internos. Estas herramientas se basan en estudios estadísticos que identifican variables relevantes, como características personales, dinámicas familiares y antecedentes delictivos. La recopilación y análisis de estos datos permiten construir un perfil de riesgo que se actualiza continuamente, aunque la fiabilidad de estos sistemas es materia de debate, especialmente cuando se consideran las implicaciones que tienen en la vida de las personas presas.

En España, destacan dos instrumentos utilizados para medir riesgos: la Tabla de Valoración de Riesgo (TVR) y el protocolo RisCanvi. La TVR, creada en los años 90, ha sido objeto de críticas por no haber sido actualizada desde su implementación, lo que plantea dudas sobre su efectividad. Por otro lado, RisCanvi, en uso desde 2009 en cárceles catalanas, ofrece un enfoque más moderno, aunque no está exento de controversias. Ambos modelos reflejan la búsqueda de un enfoque más científico en la gestión penitenciaria, una tendencia que enfrenta el desafío de ser realmente objetiva en su interpretación.

La mayor preocupación con la implementación de algoritmos en el sistema penitenciario es su potencial impacto en la libertad de los internos. Un informe que declare a Pablo como de alto riesgo podría ser determinante en el rechazo de su solicitud de un permiso de salida. Aunque la ley prohíbe que las decisiones penitenciarias se basen exclusivamente en algoritmos, la presión que los datos ejercen en los funcionarios puede llevar a que estos tomen decisiones influenciadas por lo que aparentan ser cálculos científicos. Esto plantea una grave problemática, ya que la libertad de una persona podría verse comprometida por la interpretación equivocada de lo que el riesgo representa en un contexto tan delicado como el penal.

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