El estado de salud del carabinero baleado en Lo Espejo sigue siendo crítico. A las 21:30 horas del domingo, se proporcionaron actualizaciones sobre su condición en la Clínica Las Condes, donde se encuentra internado en la Unidad de Cuidados Intensivos (UCI). El uniformado sufrió un traumatismo encefalocraneano debido a un disparo en la cabeza durante un operativo policial. Según el doctor Pablo Aguilera, quien lidera el equipo médico que lo atiende, el funcionario fue ingresado en condiciones de extrema gravedad y requirió atención de un equipo multidisciplinario, que incluye neurocirujanos y urgenciólogos. A pesar de que ha logrado cierta estabilidad, su prognóstico sigue siendo reservado.
Mientras tanto, las autoridades han intensificado la investigación sobre el tiroteo en el que resultó herido el carabinero. El general subdirector de Carabineros, Enrique Monrás, confirmó que hay más individuos involucrados en el incidente, contradiciendo información previa del fiscal jefe de Flagrancia de la Fiscalía Metropolitana Sur, quien había indicado que no había otros sujetos intervinientes. Monrás explicó que se están llevando a cabo diversas diligencias en coordinación con la Fiscalía, y que equipos especializados están dedicándose a localizar a los delincuentes que se dieron a la fuga tras el suceso.
El ministro de Seguridad, Martín Arrau, visitó la clínica para brindar apoyo a la familia del carabinero herido y brindar información sobre el abatido en el operativo. Arrau destacó la grave situación de la delincuencia en el país y la necesidad de mayor apoyo a las fuerzas del orden. Catalogó el ataque al carabinero no solo como un ataque a la institución, sino a toda la sociedad chilena, reafirmando el compromiso del gobierno en proveer más recursos, medidas legales y respaldo a la policía para enfrentar la violencia.
En relación a los antecedentes del sujeto abatido, Arrau confirmó que se trata de una persona extranjera en situación irregular y que portaba un arma modificada. Durante su declaración, resaltó la peligrosidad del ataque y los riesgos que enfrentan los carabineros en su labor diaria. Este trágico evento ha reavivado el debate en torno a la seguridad pública y la emergencia de una estrategia más robusta para combatir la criminalidad en áreas vulnerables de la capital.
Finalmente, respecto a los posibles disturbios durante el funeral del sujeto abatido, Arrau mencionó el operativo realizado durante el reciente funeral de alto riesgo de Héctor Aladino Cárdenas Venegas, que incluyó detenciones y un despliegue policial significativo. El ministro enfatizó que, ante la amenaza que representan estos funerales, se tomarán todas las precauciones necesarias en caso de que se convoquen actos similares. «No vamos a reducir nuestra presencia, sino que intensificaremos los esfuerzos donde más se necesita», concluyó Arrau.


