La **Cámara Chilena de la Construcción (CChC)** ha expresado su valoración por las recientes propuestas impulsadas por el **Ministerio de Obras Públicas (MOP)**, que buscan agilizar la ejecución de obras mediante la modificación del Registro de Contratistas. El vicepresidente de la CChC, Cristóbal Paul, afirmó que estas medidas son oportunas y relevantes, ya que están alineadas con las demandas históricas del gremio. «Son cambios que hemos apoyado, y consideramos que avanzan en la dirección adecuada para mejorar la eficiencia en los procesos de licitación y ejecución de proyectos», dijo Paul. Este nuevo enfoque del MOP se espera que esté en funcionamiento a partir del 1 de enero de 2027, marcando un hito en la gestión pública de la construcción en Chile.
Un aspecto destacado de las modificaciones es la ampliación de los rangos en el Registro de Contratistas, donde se espera un aumento del 75% en las capacidades de licitación para las empresas. Las empresas de segunda categoría podrán competir por contratos de hasta 140.000 UTM, un incremento significativo desde los 80.000 UTM establecidos anteriormente. Esta medida, junto con la habilitación de empresas de menor categoría para participar en licitaciones superiores de manera excepcional desde 2023, busca abrir nuevas oportunidades para una mayor participación de empresas en el sector, fomentando así la competitividad y generando un efecto positivo en el empleo y la economía regional.
Además, el MOP ha propuesto el **Mecanismo de Gestión de Discrepancias**, una herramienta que permitirá resolver tempranamente las diferencias que puedan surgir durante la ejecución de los contratos. Actualmente, las disputas suelen prolongarse durante años en procesos judiciales, lo que retrasa la finalización de proyectos imprescindibles para el desarrollo de infraestructuras en el país. Con esta nueva mediación, se busca acortar los tiempos de respuesta y facilitar una ejecución más fluida de las obras, lo que es fundamental para mantener los plazos y costos establecidos en los contratos.
La CChC, no obstante, ha insistido en que estos cambios deben ir acompañados de un aumento significativo en el presupuesto destinado a Obras Públicas en 2027. Cristóbal Paul subrayó la importancia de que el Ministerio asegure los recursos necesarios para que estas medidas tengan un impacto real en la economía y en el empleo. «Es fundamental que la inversión se traduzca en licitaciones accesibles y diversificadas, que reflejen las realidades de todas las regiones del país para maximizar el impacto en el desarrollo local y la creación de empleo», concluyó el vicepresidente de la CChC.
En resumen, las medidas propuestas por el MOP representan un avance en la modernización del sector de la construcción en Chile, especialmente en lo que respecta a la agilidad en los procesos de licitación y ejecución de obras. Sin embargo, su éxito dependerá en gran medida del compromiso del Gobierno de proporcionar el financiamiento adecuado para el 2027. A medida que se aproxima la fecha de implementación, las expectativas tanto de la CChC como de las empresas constructoras aumentan, con la esperanza de que estas reformas finalmente lleven a una revitalización de la industria de la construcción y a un incremento en la generación de empleo a nivel nacional.










