Las Fuerzas Armadas de Irán han declarado este jueves que han colocado «más minas» en el corredor sur del estrecho de Ormuz, en medio de la intensificación de las tensiones geopolíticas en la región. Ebrahim Zolfaqari, portavoz del comando Jatam al Anbiya, informó a través de las redes sociales que esta operación se llevó a cabo durante la noche en lo que él calificó como «rutas ilícitas». Este anuncio se produce en un contexto de intercambios cada vez más hostiles entre Irán y Estados Unidos, lo que genera preocupaciones sobre la posibilidad de un conflicto en esta vía marítima estratégica, vital para el tránsito del petróleo mundial.
En su declaración, Zolfaqari no solo confirmó la instalación de estas minas, sino que también se burló de la reciente propuesta del presidente estadounidense Donald Trump de renombrar el estrecho de Ormuz en su honor. El portavoz militar insinuó que el Mando Central de Estados Unidos (CENTCOM) no ha hecho más que utilizar Photoshop para ‘cambiar’ el nombre del estrecho, lo que resalta la tensión entre ambas naciones y la percepción de Irán sobre el control militar de la zona por parte de EE. UU. «Problema resuelto», agregó irónicamente, indicando que los intentos de Trump por ejercer influencia en la región son fútiles.
Trump se había referido al estrecho de Ormuz en un tuit anterior, sugiriendo que, dado que EE. UU. tiene el control en la zona, quizás sería apropiado cambiar el nombre del paso a «estrecho de Trump». Este tipo de comentarios han sido interpretados por Irán como una provocación y una falta de respeto ante un paso que es crucial no solo para su economía, sino también para la seguridad de la región. Los líderes iraníes han enfatizado su compromiso de mantener su influencia sobre el estrecho, lo que genera un ambiente de creciente fricción entre las fuerzas de ambos países.
Las tensiones en la región han escalado en los últimos días, marcadas por incidentes que han dejado víctimas fatales. El pasado lunes, dos personas perdieron la vida en un «incidente» que tuvo lugar cerca de un buque de bandera saudí, mientras que otros buques chocaron con minas en la misma zona. Este aumento de la actividad militar y las advertencias cruzadas han prometido un clima de inquietud no solo para Irán y Estados Unidos, sino también para otros países que dependen del estrecho de Ormuz para el transporte de petróleo y mercancías.
En respuesta a la creciente presión de Estados Unidos, Irán ha intensificado sus esfuerzos por establecer acuerdos regionales. Recientemente, el país persa anunció un entendimiento con Omán para gestionar el tráfico marítimo por el estratégico paso, algo que Irán considera necesario para asegurar su soberanía en la región. Este pacto también incluye la intención de cerrar el corredor sur, algo que va en contra de las afirmaciones de EE. UU. de que controla la zona en cooperación con sus aliados regionales. Esta situación refuerza la percepción de un juego de dominación geopolítica en el estrecho de Ormuz, que sigue siendo un punto focal de interés estratégico y económico mundial.









