El presidente José Antonio Kast concluyó su primera gira por la Región de Magallanes con una declaración rotunda que dejó claro su firme postura respecto a la soberanía chilena sobre el estrecho de Magallanes. En medio de tensiones con Argentina y con menos de 24 horas de haber recibido a su par argentino, Javier Milei, Kast afirmó que «Argentina no tiene, ni tendrá jamás soberanía sobre el estrecho de Magallanes». Esta afirmación se dio en un contexto crítico, donde el tema de la soberanía ha regresado al primer plano debido a un decreto emitido por Argentina que clasifica el estrecho como un «espacio compartido». Durante la ceremonia del Día de la Armada, Kast subrayó que «los tratados internacionales establecen muy bien la soberanía de Chile sobre el estrecho de Magallanes».
El mandatario chileno enfatizó que la soberanía de Chile nunca ha estado en duda, recordando que existen tratados que respaldan esta realidad. En una intervención en la Fragata Prat, Kast mencionó que no presionaría a Milei para derogar el decreto argentino porque, según él, la legitimidad de los tratados internacionales garantiza el control chileno. Además, el ministro de Defensa, Fernando Barros, quien acompañó a Kast durante su visita, reiteró que Chile respeta los tratados y que la declaración argentina no puede alterar la soberanía establecida por el derecho internacional. Estas afirmaciones buscan reafirmar la postura de Chile en la controversia territorial.
Sin embargo, los comentarios de Kast han suscitado cierta descoordinación en el gobierno chileno. En horas previas a las declaraciones del presidente, el ministro de Relaciones Exteriores, Francisco Pérez Mackenna, había elevado el tono de su discurso en contra de Argentina, insistiendo en que el nuevo decreto está listo para ser firmado por el presidente Milei. Esto generó confusión acerca de la estrategia del gobierno chileno, ya que Pérez Mackenna aclaró que se había insistido en que una modificación del decreto argentino era necesaria para cumplir con los compromisos internacionales. A pesar de las diferencias en la comunicación, el gobierno sostiene que su postura sobre el tema no ha cambiado.
En medio de la controversia diplomática, Kast defendió enérgicamente el trabajo de su canciller, quien ha enfrentado críticas de la oposición que sugieren una posible interpelación en su contra. Kast destacó que el canciller ha llevado a cabo un trabajo excepcional y ha sido crucial en la promoción de los intereses chilenos en el exterior. En su opinión, es difícil encontrar un funcionario de relaciones exteriores que haya realizado gestiones tan efectivas en un período tan corto. Este apoyo a su canciller se da en un momento crucial, donde las relaciones bilaterales son particularmente delicadas.
Finalmente, la gira de Kast por la Región de Magallanes incluyó visitas a proyectos comunitarios y una inspección de las obras de la primera comisaría de Punta Arenas. Durante estas actividades, el presidente también tocó temas internos del país, criticando a la exministra Jeannette Jara por sus comentarios sobre la reforma constitucional en Seguridad. Kast defendió la decisión del electorado de escoger su propuesta por encima de la de Jara, enfatizando que ha pasado el tiempo de divisiones políticas y que ahora deben concentrarse en mejorar la situación del país. Así, Kast cerró su visita reforzando compromisos tanto a nivel nacional como internacional.










