La película «Eyes Wide Shut» ha sido objeto de muchas especulaciones desde su estreno, especialmente debido a la prematura muerte de su director, Stanley Kubrick, solo cuatro meses antes del lanzamiento. Este trágico desenlace alimentó numerosas teorías que orbitan en torno a la obra, incluyendo la envolvente afirmación de que había 20 minutos de metraje que fueron eliminados antes de su presentación oficial. A través de décadas, esta leyenda urbana ha crecido, capturando la imaginación de críticos y espectadores, quienes se siguen preguntando si la película, efectivamente, fue alterada de forma significativa.
Vivian Kubrick, la hija del legendario cineasta, ha intentado poner fin a estas especulaciones con declaraciones claras en Twitter. Según su relato, nunca escuchó nada sobre esos 20 minutos de metraje perdido en vida de su padre. Vivian explicó que Stanley tenía un riguroso proceso para preservar su visión artística, y que al concluir una película, él mismo se aseguraba de que escenas y tomas adicionales fueran destruidas. Esto genera una imagen más clara de la supervisión y control que Kubrick ejercía sobre su trabajo, haciendo casi imposible que existieran versiones no autorizadas de su última obra.
Aun así, la conversación sobre el contenido perdido no se detiene ahí. Vivian también mencionó que lo único que se alteró tras su muerte fue la aplicación de CGI para modificar partes de ciertas escenas, una estrategia impuesta por Warner Bros. para facilitar la calificación de la película. Sin embargo, en cuanto a escenas o secuencias eliminadas que cambiaran drásticamente la narrativa, la directora sostiene que no hay evidencia tangible que respalde tales afirmaciones. Este contexto es crucial, dado que refleja los retos de la edición en un mundo menos digitalizado que el actual.
La controversia continúa, con algunos, como el guionista Roger Avary, sugiriendo que existe contenido eliminado considerable, tales como tramas que llevarían a la audiencia a explorar el secuestro de la hija de los protagonistas. Avary expone su teoría en medio de sus exclamaciones sobre los secretos que podrían esconderse tras la cortina de producción. Esta narrativa ha contribuido a la construcción de un mito en torno a «Eyes Wide Shut», fomentando un atractivo irresistible para los fanáticos del cine que anhelan descubrir la verdad oculta.
Finalmente, mientras Vivian Kubrick deja en claro que no hay pruebas que sostengan la existencia de metraje perdido, el debate sigue siendo un tema candente en la comunidad cinéfila. Los espectadores se encuentran en un punto donde pueden elegir entre la lógica o abrazar la fantasía que se forman a partir de los rumores. Con el tiempo, esta discusión puede que nunca encuentre un cierre definitivo, alimentando la curiosidad y el interés por una de las obras más enigmáticas de Stanley Kubrick, recordándonos el impacto duradero de su legado.









