Cientos de ciudadanos se congregaron en la iglesia de Asker, ubicada a unos 20 kilómetros al suroeste de Oslo, desde primera hora de este domingo, para rendir homenaje al fallecido rey Harald V. La misa, que comenzó a las 11 de la mañana, reunió a un número significativo de personas que superó la capacidad del templo, que alberga a 400 asistentes. A pesar de que las puertas del lugar se abrieron una hora antes para acomodar a los luto, cerca de 500 personas se quedaron afuera, reflejando la profunda conmoción que ha causado la muerte del monarca, que falleció el viernes a los 89 años. El preboste Øyvind Stabrun destacó la importancia de la ocasión, señalando que la nación está de luto y que unirse en las iglesias puede proporcionar consuelo en estos momentos difíciles.
Entre los presentes en la primera fila de la ceremonia se encontraban el nuevo rey Haakon VIII, la princesa heredera Ingrid Alexandra, la reina Sonia y el príncipe Sverre Magnus. Sin embargo, la reina Mette-Marit no pudo asistir al servicio, debido a su recuperación tras un trasplante de pulmón realizado en junio. La Casa Real ha indicado que su condición le permite participar de manera restringida en eventos oficiales, aunque se espera que forme parte de ciertas actividades relacionadas con el luto por el rey Harald V. La ceremonia no solo fue un evento local, sino que formó parte de una serie de misas fúnebres que se llevaron a cabo en diferentes lugares del país, mostrando la unidad y el respeto de la nación hacia su monarca fallecido.
La Casa Real de Noruega ha anunciado que el funeral del rey Harald V se llevará a cabo el próximo miércoles 9 de septiembre en la catedral de Oslo. El servicio, que comenzará a la 1 de la tarde, será dirigido por el obispo presidente de la Iglesia de Noruega, Olav Fykse Tveit. Tras la ceremonia religiosa, se procederá a la sepultura del monarca en la fortaleza de Akershus. Antes del funeral, se celebrará una ceremonia privada en la capilla del Palacio Real, destinada a los familiares más cercanos, un gesto que subraya la solemnidad de la ocasión e íntima la relevancia del monarca en la historia del país.
La jornada del 9 de septiembre comenzará con una salva fúnebre de 21 disparos desde la fortaleza de Akershus, marcando un momento de respeto nacional. El féretro será trasladado en procesión desde el Palacio Real hasta la catedral de Oslo, acompañado por familiares, autoridades gubernamentales y representantes de diferentes países. Al concluir el funeral, una segunda procesión llevará el féretro hasta la capilla de Akershus, donde se celebrará otra ceremonia privada, esta vez con la participación de casas reales europeas y algunas autoridades noruegas. Así, se asegurará que el legado del rey Harald V sea recordado de manera digna y solemne.
Después del funeral, se organizará un saludo real desde Akershus, seguido de una recepción en el Palacio Real, donde el nuevo rey, Haakon VIII, y su familia saludará a los ciudadanos desde el balcón. Además, antes del funeral, el Palacio Real abrirá sus puertas para permitir que los ciudadanos se despidan del rey Harald V. El féretro será trasladado este lunes a las 4 de la tarde desde el Salón Rojo hasta la capilla del palacio, donde se establecerá un velatorio que estará disponible para el público hasta el día anterior a la ceremonia. Estas actividades reflejan un sentido de comunidad y amor hacia un monarca que fue querido y respetado por la nación.










