La película en acción real de ‘Super Mario Bros.’ estrenada en 1993, dirigida por Rocky Morton y Annabel Jankel, ha pasado a la historia como uno de los peores ejemplos de adaptaciones de videojuegos al cine. A pesar de haber sido un experimento audaz en su momento, la película fue recibida con críticas devastadoras y un rechazo total tanto por parte de los fanáticos de la saga de Nintendo como de la propia compañía. La burla y la frustración hacia el producto final fueron tal que muchos consideran que fue el punto de inflexión que demostró que no todas las franquicias podían transitar sin problemas a la gran pantalla, dejando a la audiencia con una sensación agria y decepcionante.
Bob Hoskins, quien interpretó a Mario, no pudo evitar convertirse en uno de los protagonistas más críticos de esta producción. Lo curioso es que el propio actor desconocía por completo que estaba firmando para un filme basado en un videojuego. Según ha declarado en varias entrevistas, fueron sus hijos quienes le revelaron la verdadera naturaleza del personaje que interpretaría. Este descubrimiento lo tomó por sorpresa, ya que imaginaba que estaba a punto de protagonizar una historia diferente, una experiencia mucho más digna, pues recordaba con cariño sus interpretaciones en obras clásicas como ‘Rey Lear’.
La experiencia de rodaje fue desastrosa en muchos aspectos. Se dice que el guion sufrió numerosas reescrituras y que el presupuesto se desbordó al punto de provocar tensiones y caos en el set. Hoskins y su compañero John Leguizamo encontraron en el alcohol una forma de lidiar con las penurias del día a día durante la filmación. El propio Hoskins no se anduvo con rodeos al calificar los días en el set como una «puñetera pesadilla», añadiendo que sufrió lesiones como cortes, electrocuciones y hasta una experiencia cercana a la muerte, lo que demuestra el rigor al que sometieron a los actores.
A lo largo de los años, la animadversión que Hoskins sentía por la película no disminuyó. En una entrevista de 2011, mencionó que ‘Super Mario Bros.’ era su mayor decepción profesional y que si pudiera volver al pasado, nunca habría aceptado participar en esa producción. Sus palabras reflejan una profunda insatisfacción que va más allá del simple fracaso taquillero; es una reflexión sobre la brecha entre las expectativas que un actor puede tener y la realidad que enfrenta en el terreno profesional.
Hoy en día, a más de dos décadas desde su estreno, el legado de ‘Super Mario Bros.’ sigue siendo objeto de análisis y debate, siendo el ejemplo paradigmático de lo que puede salir mal cuando se intenta trasladar un universo videojueguil al cine sin el contenido emocional y narrativo necesario. Mientras tanto, el mismo Hoskins, quien falleció en 2014, dejó claro que la experiencia en la película lo marcó de tal manera que siempre será recordada como un ejemplo de lo que no se debe hacer, convirtiéndose en un ícono del fracaso cinematográfico.










