En un mundo donde la sostenibilidad se ha convertido en una cuestión urgente, los adhesivos a base de petróleo representan un desafío significativo en diversas industrias. Estos productos, omnipresentes en la construcción y el empaque, a menudo impiden el reciclaje efectivo de materiales, como se evidencia en el caso de las etiquetas que se utilizan en los contenedores reciclables. Patty Ferreira, MBA ’97, CEO y cofundadora de Silvis Materials, ha decidido enfrentar este problema de manera innovadora, desarrollando adhesivos biodegradables a partir de celulosa. Ferreira sostiene que «las etiquetas en un contenedor están sujetas con pegamento a base de petróleo», lo que lleva a que, aunque el contenedor se envíe para reciclaje, este no sea adecuadamente procesado debido a la naturaleza del adhesivo utilizado.
La génesis de la idea de Ferreira se remonta a 2014, cuando comenzó a investigar opciones más sostenibles para los adhesivos. Su enfoque inicial se centró en modificar las propiedades de la celulosa, comúnmente utilizada como estabilizador en emulsiones. Con un potencial impresionante, Ferreira ha logrado replicar las capacidades adhesivas de la más costosa nanocelulosa, llevando a la creación de un adhesivo versátil que puede derivarse de diversas fibras vegetales. Este avance no solo representa una mejora en la sostenibilidad, sino que también abre la puerta a una variedad de aplicaciones en sectores que tradicionalmente han dependido de los productos petroquímicos.
El impulso de Ferreira para promover adhesivos sostenibles no se limita a la investigación de laboratorio. Silvis Materials ha establecido colaboraciones estratégicas con empresas de empaque y construcción a través del MIT Startup Exchange (STEX). Esta colaboración proporciona una plataforma para probar y validar los nuevos productos en situaciones reales, facilitando así la transición hacia prácticas más sostenibles en la industria. Además, la retroalimentación directa de estas empresas permite a Ferreira y su equipo ajustar sus formulaciones para maximizar la eficiencia y la efectividad del adhesivo biodegradado.
Uno de los elementos más impactantes de la investigación de Ferreira es su argumento acerca de la reducción de la huella de carbono en la producción de adhesivos. Se espera que, al utilizar sus adhesivos de celulosa, se puedan reducir las emisiones en un 80%, lo que representa un avance significativo en la lucha contra el cambio climático. Este crecimiento de la sector de adhesivos sustentables es un paso hacia la creación de un futuro más limpio y eficiente, donde los productos utilizados en la construcción y el empaque puedan ser rápidamente biodegradables y, por ende, menos perjudiciales para el medio ambiente.
El compromiso de Patty Ferreira con una economía más circular no solo refuerza la importancia de la innovación en el ámbito empresarial, sino que también destaca la necesidad de que las industrias reconsideren sus prácticas sostenibles. Con el creciente desarrollo de tecnologías como los adhesivos a base de celulosa, el cambio hacia un uso más responsable de los recursos parece cada vez más posible. La visión de Ferreira es clara: un mundo donde los adhesivos no solo cumplan con su función, sino que también contribuyan a un proceso de reciclaje efectivo y a la sostenibilidad general del planeta.










