Salvar al soldado Ryan: ¿Por qué William Goldman lo Critica Tanto?

William Goldman, el célebre guionista ganador de dos premios Óscar, ha mostrado su desdén hacia "Salvar al soldado Ryan", aclamada obra bélica de ...

William Goldman, el célebre guionista ganador de dos premios Óscar, ha mostrado su desdén hacia «Salvar al soldado Ryan», aclamada obra bélica de Steven Spielberg. Para Goldman, el inicio de la película resulta una aberración, comparándolo despectivamente con una no menos épica película protagonizada por John Wayne. El reconocido escritor expresó que la película comienza con una escena que él describe como «corazones y flores» que, en su opinión, carece de la gravedad que una narración sobre la Segunda Guerra Mundial debería tener. Asfixiado por la música de fondo y una toma de la bandera estadounidense ondeando, Goldman dejó claro que nunca se imaginaría que una obra de Spielberg comenzaría de esa manera, cargada de sentimentalismo excesivo y clichés.»

Su crítica también señala que el aprecio general por el arranque de la película puede nublar la percepción sobre lo que realmente sucede antes de la memorable secuencia de combate en Normandía. Describió una extraña aparición de un personaje cuyo trasfondo queda opacado por la presencia de un grupo de mujeres con «grandes pechos» que lo acompañan, lo que según él, desvirtúa el contexto y la atmósfera de la narrativa bélica. Goldman defiende que la naturaleza superficial de esa presentación se aleja del mensaje profundo que debería transmitir una cinta sobre sacrificios humanos en tiempos de guerra, y que deja a los espectadores confundidos y desinteresados.

A pesar de su antipatía hacia la introducción y ciertas secuencias, Goldman reconoce que la película brilla con su potente representación de las batallas. Sin embargo, su opinión se oscurece al referirse a la segunda mitad de la historia, describiendo la mayoría como «manipuladora y falsa». Critica a los personajes que, a pesar de ser soldados con un deber de rescate, permiten que el soldado Ryan decida si merece ser salvado. Su indignación refleja una percepción sobre la incapacidad del guionista de ofrecer un desarrollo coherente en los personajes que, según él, debieron haber tomado decisiones más valientes dadas las circunstancias.

Además, Goldman no escatima en críticas sobre la impactante muerte del personaje de Tom Hanks, resaltando cómo sus últimas palabras quedan ahogadas en el murmullo, impidiendo que su significado resuene con el público. La frase «Gánate esto… gánatelo» sugiere una carga emocional que, según Goldman, fracasó en ofrecer claridad en el clímax dramático. Para él, estas palabras, que pretenden tener peso filosófico, se sienten forzadas y diánimas, arruinando lo que debería ser un impulso emotivo significativo en el contexto de la narración.

Finalmente, Goldman enfatiza la falta de justificación para la resolución y cierre sentimental que Spielberg eligió, tachándolo de un intento grotesco de engalanar la película con un mensaje de elegía que se siente fuera de lugar. El epílogo nos presenta un instante en el que no solo Matt Damon se cuestiona sobre su vida, sino que todo se culmina con una escena de sentimientos sobrecargados, que culmina con la bandera estadounidense, haciendo juego con el enfoque óptimo de Hollywood que él considera absurdo. La galardonada película de Spielberg, a pesar de su popularidad, resulta ser mucho menos que una obra maestra en los ojos de Goldman, quien subraya que incluso el guion, aunque nominado al Óscar, no estaba a la altura de las expectativas.

Scroll al inicio