La ciudad de Punta Arenas se llenó de talento y energía durante la jornada de ayer, cuando se llevó a cabo la “Competencia de danza y acrobacia Flavio Mendoza”, un evento que reunió a más de 450 exponentes de diversas disciplinas provenientes de Chile y Argentina. Desde tempranas horas de la mañana, el gimnasio del Instituto Don Bosco fue el escenario perfecto para una jornada llena de música y destreza. Con categorías que abarcan desde los más pequeños de la categoría Baby, hasta competidores de edad avanzada, esta competencia se presentó como un espacio importante para el fomento de la cultura y el arte en la región, además de ser clasificatorio para la final sudamericana que se celebrará en Mendoza en diciembre.
Los participantes, provenientes de lugares lejanos como Río Gallegos y Río Grande en Argentina, así como de ciudades chilenas como Coyhaique, Copiapó, Valdivia, Santiago, Viña del Mar y Chiloé, exhibieron sus habilidades en una amplia variedad de estilos de danza. Durante toda la jornada, el público tuvo la oportunidad de disfrutar desde danzas contemporáneas hasta danzas tradicionales, pasando por géneros como el Hip Hop, K-Pop y ritmos caribeños, lo que refleja la riqueza cultural de ambas naciones. La diversidad en las presentaciones no solo fue un deleite para los espectadores, sino también una muestra de la dedicación y trabajo arduo de cada uno de los artistas.
El evento fue evaluado por un jurado compuesto por los reconocidos coreógrafos Nadia Naiarah y Nahuel Leguizamón, ambos provenientes de Argentina. Su experiencia y conocimientos fueron fundamentales para garantizar una competencia justa y de alta calidad, destacando la destreza y creatividad de los participantes. El desafío de juzgar a tantos talentos en categorías tan variadas sin duda fue una tarea difícil, pero el jurado se mostró encantado con el nivel de las presentaciones, que superaron las expectativas.
La organización del evento fue responsabilidad de la academia K1dz Kross, que ya había organizado la competencia el año anterior, aunque en un formato más reducido. Cristian Magna Segovia, productor regional del evento, destacó la importancia de contar con un espacio tan amplio como el gimnasio del Don Bosco, que permitió no solo albergar a un gran número de participantes y público, sino también ofrecer una logística adecuada para un evento de tal magnitud. La mejora con respecto al año pasado fue evidente y celebrada por todos los involucrados.
El cierre de la jornada dejó un ambiente de camaradería y celebración entre los participantes, quienes, a pesar del cansancio acumulado por horas de competencia, compartieron su pasión por la danza y la acrobacia. La “Competencia de danza y acrobacia Flavio Mendoza” no solo se consolidó como un evento importante para la comunidad artística regional, sino que también abrió puertas para futuras generaciones de artistas. Con miras a la final sudamericana programada para diciembre en Mendoza, este evento puso de manifiesto el talento existente en la región y la posibilidad de seguir creciendo en el ámbito de las artes escénicas.










